Nota Conde de Saint-Germain alquimista, diplomático y aventurero

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Este es el único retrato conocido del conde de Saint-Germain, grabado realizado para la marquesa de Urfé en 1783.

El peculiar conde de Saint-Germain (alquimista, diplomático y aventurero) llevó una vida muy movida por las cortes reales de la Europa del siglo XVIII. Algunos creen que sigue todavía vivo…

Hacia finales del año 1745, Londres fue asaltada por la «fiebre de los espías». Fue el año en que el joven pretendiente, príncipe Carlos Eduardo Estuardo, desencadenó su rebelión de los jacobitas en un intento de recuperar el trono británico para su padre. A pesar de que la causa jacobita había sido derrotada, se temía que los conspiradores jacobitas y sus simpatizantes franceses pudiesen estar ocultándose en Londres. Uno de los sospechosos fue arrestado en noviembre y acusado de estar en posesión de cartas que apoyaban a los Estuardo. Muy indignado, sostuvo que aquella correspondencia le había sido «endosada» y, sorprendentemente, se le creyó y fue liberado.

Comentando el caso en una carta dirigida a sir Horace Mann, Horace Walpole escribió: «El otro día detuvieron a un hombre extraño que se hace llamar conde de Saint-Germain. Ha estado aquí estos dos años, pero no dice a nadie quién es ni de dónde viene. Admite sin embargo que éste no es su verdadero nombre. Canta y toca el violín magníficamente, está loco y no es muy sensato».

El comentario de Walpole describe con gran acierto a uno de los personajes más extraños de la alta sociedad del siglo XVIII: un hombre al que el conde Warnstedt tildó de «charlatán, loco, atolondrado, pretencioso y timador», y al que su último mecenas, el príncipe Carlos de Hesse-Cassel, consideraba «quizás uno de los más importantes sabios que haya existido jamás».

El primero de los escasos datos históricos acerca del conde de Saint-Germain se remonta aproximadamente a 1740; un elegante hombre de unos 30 años comenzó a frecuentar los ambientes vieneses de moda. Su vestimenta llamó la atención en aquella época de moda colorista y fantasiosa, puesto que normalmente vestía de negro, con la única excepción de vaporosos cuellos y puños de lino blanco. La sobriedad de su vestimenta, sin embargo, contrastaba notablemente con el brillo de los diamantes que llevaba en los dedos, en la faltriquera del reloj, en la cajita de rapé y en la hebilla de los zapatos. Según informaciones posteriores, también llevaba puñados de diamantes sueltos en los bolsillos en lugar de dinero.

En Viena conoció al mariscal francés de Belle Isle, que había resultado seriamente herido durante una campaña en Alemania y estaba muy enfermo. No se sabe cuál era la naturaleza de su enfermedad, pero según el mariscal fue el conde de Saint-Germain quien le curó. Como agradecimiento se lo llevó a Francia poniendo a su disposición unos apartamentos y un laboratorio bien equipado.

Los hechos fundamentales de la vida del conde después de su llegada a París sí son bien conocidos, pero son los detalles que ignoramos los que confieren a su vida un misterio permanente.

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El príncipe Carlos Eduardo Estuardo

La leyenda empieza poco después de la llegada del conde a París. Según las memorias del pseudónimo «Condesa de B…», tituladas Chroniques de l’oeil de boeuf, una noche el conde acudió a una fiesta organizada por la anciana condesa Von Georgy, cuyo difunto marido había sido embajador en Venecia por los años 1670. Al oír que anunciaban al conde, la condesa dijo que recordaba el nombre de cuando ella estuvo en Venecia. ¿Acaso el padre del conde estuvo allí por aquella época? No, contestó el conde, él mismo había estado allí, y se acordaba muy bien de la condesa: una hermosa y joven muchacha. Imposible, replicó la condesa. El hombre que ella conoció entonces tenía por lo menos 45 años, aproximadamente la misma edad que el conde tenía en aquel momento. «Madame», dijo el conde sonriendo, «yo soy muy viejo». «Pero entonces usted debe tener casi 100 años», exclamó la condesa. «No es del todo imposible», replicó el conde, exponiendo algunos detalles que convencieron a la condesa, la cual exclamó: «Me ha convencido. Es usted un hombre sumamente extraordinario, un demonio». «¡Por el amor de Dios!», exclamó el conde con voz de trueno. «¡No pronuncie estos nombres!» Le sobrevino un temblor o calambre por todos los miembros del cuerpo, y abandonó la sala inmediatamente.

Muchas historias parecidas circularon (y fueron creídas) en los ambientes de moda franceses durante los primeros años en que el conde fue famoso. Afirmaba, por ejemplo, que había conocido íntimamente a la Sagrada Familia, que había asistido a las fiestas de las bodas de Caná, y que «siempre supo que Cristo tendría un mal final». Sintió particular admiración por Ana, madre de la Virgen María, y había propuesto personalmente su canonización en el primer Concilio de Nicea en el año 325.

En París el conde fascinó muy pronto al aburrido Luis XV y a su favorita, Madame de Pompadour. Quizás nunca se sepa la verdad acerca de sus dos años de estancia en Inglaterra antes de su arresto en 1745, pero es muy posible que se le hubiese confiado una misión secreta. A su regreso a Francia realizó para el rey varias gestiones políticas delicadas.

En 1760 el rey Luis envió al conde de Saint-Germain a La Haya como representante personal, con la misión de negociar un préstamo con Austria para ayudar a financiar la Guerra de los Siete Años contra Inglaterra.

Mientras estaba en Holanda el conde se enfrentó con su antiguo amigo Casanova, también embajador en La Haya, quien se esforzó, sin éxito, por desacreditarle en público. Sin embargo Saint-Germain se ganó también un enemigo más poderoso. El duque de Choiseul, ministro de Asuntos Exteriores del rey Luis, descubrió que el conde había hecho sondeos con la intención de firmar la paz entre Inglaterra y Francia. El conde tuvo que escapar, primero a Inglaterra y luego a Holanda.

Durante dos o tres años vivió en Holanda bajo el nombre de conde de Surmont, dedicándose a recoger dinero para construir laboratorios en los que fabricaba pinturas y colorantes, tratando además de perfeccionar las técnicas de la alquimia, «el ennoblecimiento de los metales». Al parecer tuvo éxito, puesto que desapareció de Holanda con 100.000 florines aunque sólo para reaparecer en Bélgica, esta vez haciéndose llamar marqués de Monferrat. Allí, en Tournai, puso en marcha otro laboratorio antes de desaparecer de nuevo.

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La ilustración muestra la ceremonia de ingreso al primer grado de la masonería, según el rito escocés, en una logia de París en 1740. Extendida en el suelo hay una pizarra, utilizada para enseñar a los nuevos miembros el simbolismo de la masonería.

En el transcurso de los años siguientes se sucedieron las historias procedentes de varios lugares de Europa acerca de las actividades del conde. En 1768 apareció en Rusia en la corte de Catalina. Turquía acababa de declarar la guerra a Rusia, y parece ser que su habilidad como diplomático y conocedor de la política francesa le ayudaron a mantenerse en buen lugar, puesto que al cabo de poco tiempo fue nombrado consejero del conde Alexéi Orlov, jefe de las Fuerzas Imperiales Rusas. Como recompensa fue nombrado oficial del Ejército Ruso, eligiendo en esta ocasión un irónico alias: general Welldone (en inglés, general Bien-hecho). En este punto podría haberse establecido en Rusia y llevar una vida honorable y provechosa, pero después de la derrota de los turcos en Chesmé (1770) decidió partir.

En 1774, apareció en Nuremberg, intentando obtener fondos de Carlos Alejandro, margrave de Brandenburgo, para instalar otro laboratorio. Esta vez pretendió ser el príncipe Rákóczy, miembro de una familia de tres hermanos de Transilvania. Al principio el margrave estaba impresionado, especialmente cuando el conde Orlov visitó Nuremberg con ocasión de una visita de estado y abrazó al «príncipe» efusivamente. Sin embargo, al hacer comprobaciones el margrave descubrió la identidad de Saint-Germain. El conde no intentó nunca desmentir la acusación, pero consideró prudente emigrar, cosa que hizo en 1776.

Aunque el duque de Choiseul afirmaba que Saint-Germain había trabajado como agente doble para Federico el Grande, una carta del conde de Saint-Germain a éste pidiéndole su mecenazgo no obtuvo respuesta. Sin perder los ánimos el conde se trasladó a Leipzig, presentándose ante el príncipe Federico Augusto de Brunswick como francmasón de cuarto grado. Esta acción fue muy arriesgada, puesto que Federico Augusto era Gran Maestre de las Logias Masónicas Prusianas, pero al conde de Saint-Germain pocos podían comparársele como embustero y embaucador: por regla general sus historias de fondo soportaban un escrutinio detallado. Esta vez, sin embargo, no consiguió su propósito. El príncipe declaró que no era un masón, a lo que el conde replicó sin mucha vehemencia que sí lo era, pero que había olvidado todos los signos secretos.

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El príncipe Carlos de Hesse-Cassel, el último mecenas del conde, y en cuyo castillo murió.

En 1779, el conde de Saint-Germain fue a la última residencia que se le conoció, en Eckenförde (Schleswig), Alemania. Era un hombre viejo (probablemente de sesenta y tantos años), aunque como es natural pretendía ser mucho más viejo. Parte de su encanto superficial había desaparecido, y al principio no logró impresionar mucho al príncipe Carlos de Hesse-Cassel, pero muy pronto éste quedó cautivado, al igual que sus predecesores.

Por esta época Saint-Germain, que según todos los indicios se había mostrado muy insolente respeto a la Iglesia Católica, tenía ideas marcadamente místicas. Al príncipe Carlos le dijo lo siguiente:

«Sé la antorcha del mundo. Si tu luz es únicamente la de un planeta, no serás nada a la vista de Dios. Reservo para ti un esplendor para el que la gloria del Sol es una sombra. Guiarás el camino de las estrellas, y los que gobiernen los Imperios deberán ser guiados por ti».

Documentos de París muestran que el conde de Saint-Germain murió el 27 de febrero de 1784 en la residencia del príncipe Carlos, en Eckenförde. Fue enterrado allí, y su último mecenas le erigió un monumento funerario con la inscripción:

«Aquel que se hacía llamar conde de Saint-Germain y Welldone, y del que no hay otras informaciones, ha sido enterrado en esta iglesia».

¿Estaba muerto de verdad el conde? Hay pruebas de que se apareció a un cierto número de personas durante los años comprendidos entre 1784 y 1820; algunos ocultistas creen que todavía está vivo. El misterio ha sobrevivido y se ha hecho más profundo durante los dos siglos transcurridos desde su supuesta muerte.

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Sociedad de la niebla

Los Niños Índigo

A partir de la década del 80, ellos comenzaron a llegar, cada vez más. Son niños espectaculares. Están llegando para ayudar a la transformación social, educativa, familiar y espiritual de todo el planeta, independientemente de las fronteras y de las clases sociales. Son como catalizadores para desencadenar las reacciones necesarias para las transformaciones. Ellos poseen una estructura cerebral diferente en lo que se refiere al uso de los potenciales de los hemisferios izquierdo (menos) y derecho (más). Esto significa que ellos van más allá del plano intelectual, estando el foco de su brillo en el plano de la acción. Ellos exigen del ambiente que los rodea ciertas características que no son comunes ni auténticas en las sociedades actuales. Ellos nos ayudarán a destituir dos paradigmas de la humanidad:

1. Nos ayudarán a disminuir el distanciamiento entre PENSAR y ACTUAR. Hoy en nuestra sociedad todos saben lo qué está bien o mal. Sin embargo, frecuentemente actuamos diferentemente a cómo pensamos. Estos niños van a inducirnos a disminuir este distanciamiento, generando así una sociedad más auténtica, transparente, verdadera, con mayor confianza en nuestras interrelaciones.
2. Ellos también nos ayudarán a mudar el foco del YO hacia el PRÓJIMO, inicialmente a partir del restablecimiento de la autenticidad y la confianza de la humanidad, que son requisitos previos para que podamos respetar y considerar más al PRÓJIMO que a nosotros mismos. Como consecuencia, disminuirán el Egoísmo, la Envidia, las Exclusiones, resultando en una mayor solidaridad y una compartición.

Tú te puedes preguntar: ¿Cómo van a hacer semejante transformación estos niños? A través del cuestionamiento y la transformación de todas las instituciones rígidas que los rodean. Comenzando por la Familia, que hoy se basa en la imposición de reglas, sin tiempo de dedicación, sin autenticidad, sin explicaciones, sin información, sin elección ni negociación. Estos niños simplemente no responden a estas estructuras rígidas, porque para ellos es imprescindible tener opciones, relaciones verdaderas y mucha negociación. Ellos no aceptan ser engañados porque tienen una intuición para percibir las verdaderas intenciones, y no tienen miedo. Por lo tanto, intimidarlos no da resultado, porque ellos siempre encontrarán una manera de obtener la verdad. Ellos perciben las verdaderas intenciones y las debilidades de los adultos.
La segunda institución vulnerable a la acción de los Índigos es la Escuela. Hoy el modelo de enseñanza es siempre impuesto, sin mucha interacción, sin escuchar y sin la participación de los estudiantes. Este modelo es simplemente incompatible con los Índigos, siendo por lo tanto el mayor conflicto, muchas veces superior al que hay con la familia, principalmente por la falta de vínculos afectivos y amor. Como los Índigos poseen una estructura mental diferente, resuelven problemas conocidos de una manera diferente, más allá de encontrar formas diferentes de razonamiento que sacuden el modelo educativo actual.
Así, a través del cuestionamiento, ellos influenciarán a todas las demás entidades, tales como el mercado laboral, la ciudadanía, las relaciones interpersonales, las relaciones amorosas y las instituciones espirituales, pues ellas son esencialmente dirigidas por el hemisferio derecho.
Desgraciadamente, la misión de los Índigos es muy difícil, pues será rechazada por algunas instituciones de nuestra sociedad. Antes de los años 80, los Índigos morían a muy temprana edad porque la frecuencia de energía del planeta no les era favorable. Después de la nueva frecuencia y con un mayor número de niños, ellos comenzaron a causar transformaciones maravillosas en nuestro planeta y en breve, después de una generación, percibiremos las modificaciones claramente.
El tema de los Niños Índigo es fascinante y relativamente nuevo en el campo de la investigación. Existen pocas obras al respecto. Presentaremos aquí un resumen del libro The Indigo Children (Los Niños Índigo), escrito por Lee Carroll y Jan Tober, que fue publicado por primera vez en Mayo de 1999, y que ya fue traducido al español, obedeciendo a la siguiente organización:

Nota sobre los autores
¿Qué es un Niño Índigo?
¿Qué podemos hacer?
El aspecto espiritual de los Niños Índigo

Nota sobre los autores

Jan Tober y Lee Carroll ya ofrecieron miles de seminarios en todo el mundo sobre la activación y el mejoramiento de la autoestima humana. Lee ya escribió siete libros de autoayuda y elevación de la consciencia espiritual en los últimos 10 años, que incluso fueron traducidos a diferentes idiomas. Jan es autora de numerosos artículos, cintas y CDs relacionados con la autoayuda. Jan y Lee han sido invitados a presentar su mensaje de esperanza y amor en las Naciones Unidas.
Después de mucho contacto con diferentes sociedades de todo el mundo, ellos comenzaron a percibir que existían patrones y dudas comunes por parte de los padres en relación con el trato con esos niños. Además, no existía literatura especializada sobre el tema. Ellos observaron lo siguiente:

Este no es un fenómeno norteamericano. Ellos lo vieron en tres continentes diferentes.
El fenómeno parece ir más allá de las barreras culturales, abarcando muchos idiomas.
Ha escapado a la atención principal porque es demasiado “extraño” para ser considerado en el paradigma de la psicología humana, que considera que la humanidad es estática, un modelo inmutable. Como regla general, la sociedad tiende a creer en la evolución, pero solamente en tiempos pasados. El pensamiento de que podríamos estar viendo una nuevo nivel de consciencia humana que llega lentamente al planeta ahora manifestada en nuestros niños va más allá del pensamiento conservador establecido.
El fenómeno está aumentando siguen apareciendo más reportes.
Ha estado sucediendo el tiempo suficiente como para que muchos profesionales comiencen a estudiarlo.
Están surgiendo algunas respuestas a los desafíos.

Objetivo del libro

Este libro ha sido escrito para los padres. Es un informe inicial, y está lejos de ser un informe conclusivo sobre el asunto. Es presentado para ayudarlo a usted con su familia, y para darle información de aplicación práctica en cuestiones cotidianas. El libro fue preparado primordialmente con el estímulo y hasta pedidos insistentes de cientos de padres y maestros con los que los autores se encontraron alrededor del mundo.

Forma de presentación del tema

El libro hace una compilación de trabajos de varios autores Ph.D. a través de artículos representativos de la experiencia en investigación o resultantes de terapias de diversos profesionales.

¿Qué es un Niño Índigo?

Un niño índigo es aquél que muestra una nueva y poco usual serie de atributos psicológicos con un patrón de comportamiento no documentado aún. Este patrón tiene factores comunes y únicos que sugieren a quienes interactúan con los niños (los padres en particular) que deben cambiar la forma de tratarlos y de criarlos para poder lograr un equilibrio adecuado. Ignorar estos nuevos patrones de comportamiento es crear desequilibrio y gran frustración potenciales en la mente de estas preciosas nuevas vidas.
Hay varias clases de Niños Índigo, pero en la siguiente lista están dados algunos de los patrones de comportamiento más comunes:

Ellos vienen a este mundo con un sentimiento de realeza (y frecuentemente se comportan de ese modo).
Ellos tienen la sensación de “merecer estar aquí” y se sorprenden cuando otros no comparten eso.
La autoestima no es para los niños índigo un gran tema de preocupación. Con frecuencia les dicen a sus padres “quiénes son ellos”.
Ellos tienen dificultad en aceptar una autoridad absoluta sin ninguna explicación y sin alternativa.
Ellos simplemente no harán ciertas cosas; por ejemplo: esperar en una fila es muy difícil para ellos.
Se frustran con sistemas rituales y que no requieren pensamiento creativo.
Con frecuencia ellos encuentran mejores formas de hacer las cosas, tanto en casa como en la escuela, lo que los hace parecer como rebeldes, inconformes con cualquier sistema.
Parecen antisociales a menos que se encuentren entre niños de su misma clase. Si no hay otros con un nivel de consciencia similar, a menudo se tornan introvertidos, sintiendo que ningún ser humano los entiende. La escuela a menudo es muy difícil para ellos desde el punto de vista social.
Ellos no responderán a la disciplina de culpa (espera que tu padre llegue a casa y se entere de lo que has hecho).
Ellos no son tímidos a la hora de expresarle a usted lo que necesitan.

La expresión Niños Índigo viene del color del aura de estos niños. Existe una amiga de los autores, que ellos conocieron a mediados de los años 70, llamada Nancy Ann Tappe. Nancy fue autora del libro llamado Understanding Your Life Through Color (Entendiendo tu vida a través del color). En este libro aparecen los primeros datos acerca de lo que ella llamó Niños Índigo.
¿Cómo ve ella los colores? ¿Cuán preciso es eso? Nancy ha sido diagnosticada con una situación en que dos de sus sistemas neurológicos se cruzan, y eso hace que ella pueda ver literalmente el aura humana. Ella es como una cámara Kirlian, o sea, ella ve campos electromagnéticos, los colores y las frecuencias. Es una persona fabulosa, una maravillosa consejera, metafísica y profesora.
Ella percibió muy temprano que existía un color de aura asociado con algunos recién nacidos. Ella estaba trabajando en su Ph.D. Nancy ha estado diciendo desde 1980 que cerca del 80% de los niños nacidos son índigo. Y, a partir de 1995, tenemos un índice aún mayor, tanto que exige un análisis para saber lo que está sucediendo.
Estamos viendo a una nueva generación de Maestros que están viniendo a nuestro planeta, y ellos también son llamados Niños de las Estrellas, Niños azules y, a partir del trabajo de Nancy, ellos son llamados, desde nuestra perspectiva, Niños Índigo. Ellos son nuestra esperanza para el futuro. Ellos son nuestra esperanza para el presente. Y eso, esotéricamente hablando, es lo que realmente está sucediendo.

Tipos de Niños Índigo

Hay cuatro tipos diferentes de Índigos, cada uno con un propósito:

1. El humanista: el primero es el Índigo humanista que está destinado a trabajar con las masas. Ellos son los médicos, abogados, profesores, comerciantes, ejecutivos y políticos del mañana. Ellos servirán a las masas y son muy hiperactivos y extremadamente sociables. Ellos hablarán con todo el mundo, siempre en forma muy, pero muy amigable. Ellos son desastrosos desde el punto de vista motriz, y son muy hiperactivos. Algunas veces se estrellarán contra una pared porque olvidaron poner los frenos. Ellos no saben cómo jugar con un juguete, pero le sacarán todas las partes que contengan y probablemente después no lo vuelvan a tocar. Son del tipo de persona al que hay que recordarles las cosas permanentemente, porque a menudo se olvidan de las órdenes simples y se distraen. Si usted quiere que ellos limpien el cuarto, ellos comenzarán a limpiar hasta que se encuentren con un libro y entonces se sentarán a leer, porque son lectores feroces. Un día, durante un vuelo en avión, un pequeño niño de 3 años estaba creando un gran bullicio. Su madre le dio para entretenerlo un panfleto de las instrucciones de Seguridad. El niño lo abrió, se sentó con una expresión de gran seriedad lo recorrió como si lo estuviera leyendo. Lo estudió durante 5 minutos y aunque no sabía leer, él creía que sí sabia. Ese es un típico índigo Humanista.
2. El conceptual: Los Índigos conceptuales están más interesados en proyectos que en personas. Ellos serán los ingenieros, arquitectos, diseñadores, astronautas, pilotos y militares del mañana. Ellos no son torpes, por el contrario, son niños muy atléticos. Son controladores y la persona que más tratan de controlar es a su madre si son niños, y a su padre si son niñas. Este tipo de Índigo tiene tendencia a la adicción, especialmente a drogas durante la adolescencia. Sus padres deben vigilar estrechamente sus patrones de comportamiento y cuando ellos empiezan a esconder cosas o a decir cosas como: “no te acerques a mi cuarto” es cuando la madre necesita revisar su habitación.
3. El artista: El Índigo Artista es mucho más sensible y su cuerpo a menudo es más pequeño, aunque eso no es una regla general. Están más inclinados hacia el arte, son muy creativos y serán los profesores y artistas del mañana. Sea lo que sea a lo que se dediquen, siempre estarán orientados hacia el lado creativo. Dentro del campo de la medicina, serán cirujanos o investigadores. En el campo de las artes, serán los actores. Entre los 4 y los 10 años, ellos pueden involucrarse en hasta 15 actividades creativas diferentes, le dedicarán 5 minutos a una y luego la abandonarán. Así que siempre le digo a las madres de músicos y artistas: no compren los instrumentos, mejor alquilen. El Índigo artista puede trabajar con hasta 5 instrumentos diferentes y en la adolescencia escogerá uno y se empeñará para convertirse en un verdadero artista.
4. El interdimensional: El Índigo interdimensional es mucho más grande que los demás índigos, desde el punto de vista de la estatura. Entre los 1 y 2 años ya no les podrá decir nada. Ellos dirán: “Yo ya lo sé” o “Yo puedo hacer eso”, o “Déjame sólo. Son ellos quienes traerán nuevas filosofías y espiritualidad a este mundo. Pueden llegar a convertirse en bravucones y jactanciosos porque son mucho más grandes y también porque no encajan en ningún patrón de los otros 3 tipos.

Características para identificar a los Niños Índigo:

Los autores enumeran las siguientes características para ayudar a identificar si su niño es un Índigo:

Tiene gran sensibilidad
Tiene energía en exceso
Se distrae fácilmente o tiene bajo poder de concentración.
Necesita adultos emocionalmente estables y seguros a su alrededor
Se resiste a la autoridad si ésta no está democráticamente orientada
Prefiere otras formas de aprendizaje para la lectura y las matemáticas en particular.
Puede frustrarse fácilmente porque tiene grandes ideas pero pocos recursos o personas dispuestas a ayudarle a realizarlas
Aprende a un nivel exploratorio, y se resiste a memorizar mecánicamente o a ser un mero oyente.
No dura mucho tiempo sentado a menos que esté absorto en un tema de su interés.
Es muy compasivo y tiene muchos miedos, tales como a la muerte y a la pérdida de sus seres queridos.
Si experimenta fracasos o decepción a edad muy temprana, puede desistir y desarrollar un bloqueo permanente.

Algunas frases extraídas del libro

Si constantemente obtienen resistencia de un Índigo, revísense ustedes primero. Es posible que ellos estén sosteniendo un espejo ante ustedes o les estén pidiendo, de forma inconformista, su ayuda para encontrar nuevas límites, sintonizando sus propias aptitudes o talentos, o pasando al nivel siguiente de crecimiento.

Los Índigo nacen maestros – ¡todos, sin excepción! Tenemos que comprender que ellos esperan que todos hagamos lo que ellos hacen naturalmente, y si no es así, siguen presionando nuestros botones hasta que lo hagamos bien. O sea, hasta que nos volvamos maestros de nuestras propias vidas. Así que, cuando mi hijo hizo su parte, le dio a todos una lección silenciosa, incluyendo él mismo.

El término Niños índigo se refiere a emisarios especiales enviados del Cielo por el Padre-Madre-Creador, trayendo una profunda intención.

Muchas personas tienen dificultad en relacionarse con estos emisarios, porque se acercan a ellos con creencias y normas preconcebidas que los niños no comparten.

Los niños son todo lo que necesitan ser. Son ellos mismos. Dejémoslos solos para que puedan ser exactamente lo que son.

Problemas que los Índigos pueden experimentar

Los Niños Índigo tienen atributos positivos, pero también existen tres complicaciones de las que ha sido testigo el autor, tanto profesionalemte como en su trato particular con Niños Índigo:

Ellos exigen mucha atención y sienten que la vida es demasiado valiosa para dejarla pasar. Quieren que las cosas sucedan y con frecuencia fuerzan una situación a fin de obtener lo deseado. Los padres caen en la trampa de “hacer cosas” por su hijo en lugar de desempeñar el papel de ejemplo y de compartir con el niño. Una vez que esto suceda los padres no serán más que títeres.
Estos emisarios pueden llegar a irritarse emocionalmente por quienes no entienden el fenómeno Índigo. Ellos no pueden entender por qué las personas operan en modalidades no basadas en el amor. Aún así, ellos son extremadamente resistentes y hábiles para ayudar a niños necesitados aunque su ayuda a menudo sea rechazada. En la juventud pueden tener problemas de adaptación con otros niños.
Los Niños Índigo a menudo son diagnosticados con desórdenes de atención (ADD Attention Deficit Disorder) o alguna forma de hiperactividad. En muchos casos son tratados con drogas cuando deberían ser tratados de otro modo.

¿Qué podemos hacer?

Estos niños están aquí para ayudarnos en la transformación del mundo. Por lo tanto, debemos aprender con ellos, principalmente escuchando y observándolos. No obstante, hay algunas reglas básicas que debemos tener en cuenta para no perdernos el brillo de estos niños.

Trate a los Índigo con respeto – Honre su existencia en la familia.
Ayúdelos a crear sus propias soluciones disciplinarias.
Siempre deles a elegir.
Nunca los desprecie ni los haga sentir pequeños
Explíqueles siempre el por qué de las instrucciones que usted da. Escuche esas explicaciones. No use la estúpida frase de: “porque yo lo digo”. Si usted usa semejantes expresiones, entonces reconsidere sus instrucciones y corríjalas. Ellos la/lo respetarán por ello y esperarán. Pero si usted les da órdenes autoritarias y dictatoriales, sin bondad ni razones sólidas, estos niños lo derrotarán. Simplemente no obedecerán o, lo que es peor, le darán una lista de razones que descalifican sus intenciones. Algunas veces sus razones pueden ser sencillas como: “porque esto me ayudará hoy, pues estoy realmente cansada/o”. La honestidad vencerá como nunca antes. Ellos pensarán en eso y obedecerán.
Conviértalos socios en su propia crianza – piense bastante sobre este punto.
Desde la temprana infancia explíqueles todo lo que usted está haciendo. Tal vez ellos no entiendan, pero ellos percibirán su consciencia y su honra por ellos. Esto es una tremenda pista antes de que ellos aprendan a hablar.
Si surgieran problemas serios, hágalos examinar primero antes de iniciar un tratamiento basado en drogas.
Proporciónele seguridad cuando usted le brinde apoyo. Evite críticas negativas. Siempre hágales saber que usted los apoyará en todo momento. Ellos crecerán de acuerdo a sus verbalizaciones y lo sorprenderán en el proceso. Entonces, celebren juntos. No los haga hacer simplemente, sino permita que ellos lo hagan con apoyo.
No les diga quiénes son, ni quiénes serán en el futuro. Ellos lo saben mejor que usted. Déjelos que ellos decidan lo que les interesa. No los fuerce a que entren en el oficio familiar o en algún tipo de negocio porque la familia lo haya estado haciendo durante generaciones. Estos niños no serán seguidores en absoluto.

Consejos para la relación con Índigos

Los Índigo son abiertos y honestos – esto no es una debilidad, sino su mayor fortaleza. Si no son honestos y abiertos con ellos, ellos seguirán siendo los mismos con ustedes: sin embargo, no los respetarán.
El aburrimiento puede traer arrogancia en los Índigos, así que no dejen que se aburran. Si actúan con arrogancia, significa que necesitan un nuevo desafío y nuevos límites. Alimente sus cerebros y manténgalos ocupados de la mejor forma posible.
Los padres, maestros y auxiliares tienen que ser capaces de establecer y mantener límites claros, y sin embargo, lo suficientemente flexibles para cambiar y ajustar esos límites cuando sea necesario, basados en el crecimiento emocional/mental, pues los Índigos crecen rápido. Ser firmes, pero justos, es necesario para el bien de ellos y el nuestro.
El mensaje dado y transmitido por los adultos debe ser más placentero que doloroso, y más basado en el amor que en el miedo.
Mantenga al niño informado e involucrado en los asuntos.
Evite malentendidos simplemente dando explicaciones.
No pierda la paciencia con su niño.
Evite dar órdenes (verbos en imperativo). En vez de usar órdenes verbales, use el tacto para llamar su atención. Ellos son muy sensibles al contacto (toque en el hombro, apretón de manos, abrazo, etc.)
Mantenga su palabra
Negocie en cada situación.
No esconda nada ni use lenguaje ofensivo.
Deje que sus emociones le muestren amor, y no odio.
Si le da una reprimenda, cree situaciones de dar un “tiempo de interrupción”.
Discuta la situación generadora de la reprimenda después de ésta.
Después de todo, siempre acérquesele al niño y vea si hubo un aprendizaje y crecimiento tras la reprimenda.
Importante: Recuerde que el castigo no funcionará con estos niños. El castigo es diferente de la reprimenda. El castigo está basado en la culpa, mientras que la reprimenda se basa en un crecimiento o mejoramiento.

Problemas de los métodos educacionales en las escuelas

En la educación y al elegir una escuela, debemos tener en mente que debemos enseñar a los niños CÓMO pensar y no QUÉ pensar. Nuestro papel no es transmitir conocimiento, sino transmitir sabiduría. La sabiduría es el conocimiento aplicado. Cuando le damos a los niños sólo conocimiento, les estamos diciendo qué pensar, lo que supuestamente deben conocer y lo que queremos que ellos crean como verdad.
Cuando les transmitimos sabiduría a los niños, no les estarnos diciendo lo que deben pensar o lo que es verdad. En cambio, les decimos a ellos cómo hacer para encontrar su propia verdad. Por supuesto, no podemos ignorar el conocimiento cuando enseñamos sabiduría, porque sin conocimiento no hay sabiduría. Una cierta cantidad de conocimiento debe pasar de una generación a la siguiente, pero debemos permitir que los niños la descubran por sí mismos. El conocimiento con frecuencia se pierde, pero la sabiduría nunca se olvida.
Los viejos patrones de energía se basan en la creencia fundamental de que los niños son simples vasos vacíos que deben ser llenados de conocimiento por expertos, los profesores. Los profesores utilizan técnicas de avergonzar y comparar a los estudiantes, con la idea de que eso les dará motivación. En esta atmósfera, cualquier niño que no encaja en el modelo es considerado un niño problemático.
El problema con este sistema es que los niños aprenden a suplir su necesidad de atención y reconocimiento de forma negativa.

El aspecto espiritual de los Niños Índigo

Los nuevos Niños Índigo, a quienes me gusta llamar Los Pequeños, han venido aquí para darnos un nuevo entendimiento de la humanidad. Ellos son un regalo para sus padres, para el planeta y para el universo. Cuando honramos a los Pequeños como regalos, podemos ver la sabiduría divina que ellos traen para ayudar a elevar la vibración del planeta Tierra.
El paso más importante para entender y comunicarse con esos nuevos niños es cambiar nuestra forma de pensar acerca de ellos. Destruyendo sus paradigmas para honrar a los Pequeños como regalos en lugar de pensar que son un problema, usted abrirá las puertas para entender la sabiduría de ellos y la suya propia. Los Pequeños honrarán su esfuerzo y surgirá un camino para un entendimiento mutuo.
El creciente uso de tratamientos psicotrópicos refleja nuestro rechazo mundial al cambio. Nos encontramos a punto de dejar el viejo mundo, basado en la competencia, los celos y la envidia, y estamos en el umbral de una nueva era basada en la cooperación, el amor y el conocimiento de nuestra unidad. La vieja energía está dando paso a la nueva energía.
Los niños que están encarnando recientemente son diferentes de las generaciones anteriores. Ellos son llamados “Niños de la Luz”, “Niños del Milenio” y “Niños Índigo” por una buena razón. Estos niños son altamente conscientes, sensibles y perfectamente psíquicos. No toleran en absoluto la deshonestidad y la falta de autenticidad. Saben instantáneamente cuando alguien está mintiendo. Imagine cuán difícil es para estos niños estar dentro del actual sistema educativo, tan falto de autenticidad, en el que se dicen cosas como: vamos a fingir que nos gusta estar aquí. No vamos a discutir cuán infelices somos todos nosotros por ser forzados a venir a este lugar a aprender/enseñar cosas que no sabemos cómo darles aplicación práctica en nuestra vida real.
En casa, con frecuencia los adultos tratan a los niños deshonestamente. Por ejemplo, padres que ocultan cosas a sus hijos. Estos niños intuitivos saben cuando algo está mal. Ellos les pedirán a sus padres la confirmación de estos sentimientos. Si los padres niegan la verdad, eso puede conducir a los niños a la frustración. Los niños no saben cómo conciliar la disparidad entre lo que ellos sienten (la verdad) y lo que los adultos les dicen (la mentira).
Los Niños Índigo han encarnado en esta época por una razón muy sagrada: para construir una nueva sociedad basada en la honestidad, la cooperación y el amor. Cuando lleguen a la fase adulta, nuestro mundo será bastante diferente de lo que es hoy. No habrá violencia ni competencia. Recordaremos nuestra habilidad para manifestar nuestras necesidades, así que no habrá necesidad de competir con los demás. Como nuestras habilidades telepáticas naturales serán restablecidas, mentir será imposible. Y como todos reconocerán la unidad que existe entre todos los seres vivos, la consideración hacia los otros será la base de nuestra sociedad.
Incurrimos en una gran deuda kármica si interferimos con la misión divina de estos niños. Será extremadamente importante que ayudemos a conducir a estos niños al éxito espiritual. Para ello, hace falta que seamos muy honestos con ellos. Cuando un niño le pregunte algo, aunque lo haga sentir incómodo, dígale la verdad. A menudo rezo pidiendo sabiduría para hablar con mis propios hijos, para que pueda decirles la verdad de un modo amable. Si usted se siente incómodo al decirle la verdad a su niño, hágaselo saber. Usted no necesita convertir a los niños en sus confidentes, pero es importante compartir sus sentimientos con ellos honestamente. Así, usted se convertirá en un modelo positivo que le muestra a los niños cómo honrar sus emociones.
A través de los metafísicos y sus fuentes estamos aprendiendo que estos nuevos niños que están llegando al planeta son mucho más conscientes espiritualmente. Esto no significa que todos los Índigo se convertirán en ministros o en avatares espirituales. Significa que ellos llegaron con un nivel diferente de conciencia, mayor que el nuestro.
De acuerdo con la mayoría de las fuentes espirituales, estos niños no sólo eran esperados, sino que ellos son la prueba de la evolución de la conciencia humana, más allá de la vieja energía de las generaciones anteriores. Ellos son pacificadores, almas viejas y sabias, y una suprema esperanza de cosas mejores en este planeta. Ellos están interesados en hacer que haya mucha paz en casa y entre sus padres. A ellos les importa más de lo que podría esperarse de un niño, y están rebosantes de sabiduría que nos deja sin aliento. Sus instintos humanitarios ya están estructurados y se manifiestan desde el comienzo. Ellos son un nuevo paso evolutivo de la humanidad.

Este y otros contenidos en el Foro de nuestra comunidad.

FORO SOCIEDAD DE LA NIEBLA

Sociedad de la Niebla, una agrupacion secreta

Escritores de renombre mundial como Alejandro Dumas, George Sand, Gerard de Nerval o Julio Verne, maestros de la pintura como Delacroix o Poussin, así como otros influyentes personajes de la escena cultural y social de la Francia del siglo XIX, estuvieron vinculados a una extraña sociedad secreta conocida como ‘La Niebla’, y cuya existencia parece que transformó silenciosamente la mentalidad y la ideología de millones de personas en todo el mundo.

Aquellos que se deleiten examinando el envés de la Historia -así, con mayúsculas-, descubriendo entre líneas quiénes fueron los verdaderos precursores de los cambios ideológicos y sociales de cada momento, encontrarán sin duda en el siglo XIX un curioso y complejo mosaico de hechos que estudiar con detenimiento. No en vano, en aquella época florecieron en Europa discretos colectivos de pensadores, místicos y políticos que, profundamente desencantados con el racionalismo que imperaba en artes y ciencias desde hacía dos siglos, decidieron emprender una acción eficaz contra tan rígido establishment. Surgieron así organizaciones de corte esotérico como la Sociedad Teosófica y la Golden Dawn que calaron hondo, por ejemplo, en escritores de la talla del poeta irlandés William Butler Yeats, que definió aquella situación de incipientes cambios sociales como “la rebelión del alma contra el intelecto”.

Europa vivió una revolución silenciosa de la que pocos historiadores se han hecho eco, y que llevó a grupos de ese corte a transformar la escena política de países como Escocia e Irlanda, cuyas aspiraciones independentistas fueron sin duda promovidas por iniciados como Yeats, que rebuscaron en el folclore celta tratando de hallar cuántos elementos fueran necesarios para justificar su causa emancipadora. Algo similar sucedió también en la India donde Gandhi fue profundamente influenciado por los teósofos y donde la propia Annie Besant, que fue una notable activista política antes de convertirse en presidenta de la Sociedad Teosófica, respaldó y en cierta medida promovió que la India se emancipara del Imperio Británico.

Pero estas transformaciones, de orden intelectual primero y de cariz político después, tuvieron un especial significado en Francia. Mientras que en Gran Bretaña la Golden Dawn “seducía” con sus ideas a autores como Bram Stoker -autor de Drácula- o Bernard Shaw, en Francia otra sociedad, mucho más desconocida pero igualmente influyente, “atrapaba” en sus filas a artistas tan notables como Delacroix o Poussin, y a novelistas como Alejandro Dumas, George Sand, Gerard de Nerval o Julio Verne.

“Fue investigando la vida de Verne -cuenta Michel Lamy, un economista afincado en París y experto en sociedades secretas- como llegué a encontrarme, por primera vez, con una sociedad secreta conocida como ‘la Niebla’ o ‘Sociedad Angélica’ a la que éste estuvo vinculado durante buena parte de su vida. Observando la evolución de las obras de Verne -prosigue Lamy-, vi claramente cómo él fue orientando progresivamente sus novelas hacia temas más propios de grupos como la francmasonería escocesa, la Golden Dawn o los rosacruces, así que deduje que debía estar afiliado a alguna clase de grupo en Francia que le hubiera iniciado en todos esos temas”.

Hace unos años, Lamy publicaba por primera vez el resultado de sus averiguaciones sobre la Niebla confirmando definitivamente que todas sus sospechas sobre la existencia de este grupo eran acertadas. Así descubrió que esta sociedad había pasado por diferentes etapas desde que fuera fundada en el siglo XVI por un impresor de Lyon apodado Gryphe, quien (según comenta el esoterista Grasset d’Orcet) tomó su pseudónimo de una antigua sociedad griega llamada ‘Néphès’ (fonéticamente muy similar a Gryphe), y que significa niebla. Ahora bien, ¿por qué Niebla? Lamy se ha formulado esta cuestión en numerosas ocasiones, “y aún no sé bien por qué hipótesis inclinarme -reconoce-. ¿Acaso es porque la niebla es un elemento que representa a lo desconocido? ¿A Dios? ¿A un demiurgo? ¿A Lucifer? ¿Tiene que ver con la nube que invadía la tienda del Arca de la Alianza cuando Dios descendía entre los hebreos? ¿O con esas nieblas misteriosas que presiden la aparición de seres extraños e inquietantes en las novelas de Lovecraft y Merritt? Y en ese caso, ¿cuál fue la influencia exacta que estos seres ejercieron sobre esa sociedad secreta?”.

Desde un punto de vista estrictamente histórico, y dejando aparte otras consideraciones como las apuntadas por Lamy, parece que la ideología que alimentó la Sociedad de la Niebla fue tomada de la francmasonería y que su objetivo principal -al menos en un principio- fue asimismo el de llegar a conocer a Dios estudiando la naturaleza y sus leyes, tal y como sostienen gnósticos y rosacruces. Pero hay más: una de sus principales fuentes de inspiración hay que buscarla en una sociedad fundada en el siglo XVIII por Adam Weishaupt y que recibió el nombre de los Iluminados de Baviera. Los Iluminados influyeron tremendamente en la caída del Antiguo Régimen y en el advenimiento de la Revolución Francesa de 1789 y, de hecho, la importancia de su papel histórico sería suficientemente reconocida un siglo más tarde entre los propios novelistas vinculados a La Niebla.

George Sand, sin ir más lejos, habla de una ‘Secta de los Invisibles’ en novelas como Consuelo y La Condesa de Rudolstadt, asegurando que está formada por “los instigadores de todas las revoluciones; están en las cortes, dirigen todas las cosas, deciden la guerra o la paz, castigan a los perversos y hacen temblar a los reyes en sus tronos”. Curiosamente la protagonista de Consuelo será iniciada por esos Invisibles que defienden los ideales de Libertad, Fraternidad e Igualdad. ¿Mera coincidencia?

Los invisibles de Sand, que -según Lamy- no son otros que los Iluminados de Baviera, persiguieron desde sus inicios infiltrarse en sociedades literarias para inculcar en los creadores de la cultura de aquel entonces sus ideas revolucionarias. La Niebla es, en consecuencia, producto de ese afán revolucionario cuya ideología e influencia hay que rastrearla tras un curioso texto medieval titulado El Sueño de Polifilo, que se atribuye a un monje dominico italiano del siglo XV llamado Francesco Colonna. Se trata de un tedioso volumen dividido en dieciocho capítulos y en el que se enmascaran con todo tipo de argucias los amores profanos entre Colonna y una tal Polita o Hipólita. La reputación que tuvo en su época como libro erótico por un lado, y su fama de texto ilegible por otro, condenaron este texto casi al olvido del público en general aunque, según se desprende de un artículo que en 1881 publicó el antes aludido Grasset d’Orcet en la Revue Britannique, gracias a La Niebla se rehabilitó este texto influyendo en aquella primera fase de la Sociedad a escritores como Miguel de Cervantes, Dante o Goethe y a otros artistas del Renacimiento que a lo largo de toda Francia e Italia diseñaron jardines (como los de Versalles en Francia, Bomarzo en Italia y el de la Isla en Aranjuez, España) cargados de símbolos extraídos de El Sueño de Polifilo.

Pero si las vinculaciones con la Niebla y con el texto en clave de Colonna son relativamente fáciles de rastrear en sus primeros momentos de influencia, entre los siglos XVI y XVIII, éstas resultan tanto o más evidentes en la Francia del siglo XIX. Probablemente fue Alejandro Dumas padre quien reavivó la llama de la Sociedad de la Niebla al publicar en 1839 su novela El capitán Panfilo (de Pan que, como Poli, significa todo y Filo, hijo) y que describe las conversaciones que este nuevo Polifilo sostiene con la élite artística de París.

La debilidad de Alejandro Dumas por los temas esotéricos fue bien conocida incluso mientras vivió, ya que contaba entre sus amistades con ocultistas tan conocidos como Papus o Eliphas Lévi e, incluso, en novelas suyas como Los Mohicanos de París no duda en evocar temidas sociedades secretas políticas como la de los carbonarios. A pocos críticos literarios se les escapa que, además, fue Dumas quien -gracias a la mediación de d’Arpentigny, un famoso quiromántico de aquellos años- presentó al joven Julio Verne a su futuro editor Pierre-Jules Hetzel.

Dumas y Hetzel bien merecen una mención aparte. El primero fue un conocido masón y libertario que apoyó incondicionalmente al iniciado Garibaldi en su proyecto de unificación de Italia, mientras que el segundo fue un activo político, que desempeñó labores destacadas como Jefe de Gabinete en los ministerios de la Marina y Asuntos Exteriores, y que incluso tuvo que exiliarse a Bélgica debido a sus ideas republicanas cuando Napoleón III llegó al poder en Francia. El papel de ambos personajes en la trama de La Niebla es esencial, ya que mientras Dumas captaba nuevos valores literarios y los iniciaba en la ideología libertaria de la Sociedad Angélica, Hetzel editaba sus obras, las distribuía profusamente y les promocionaba a través de su Magazine d’Education et Récréation, dirigido por un notable masón llamado Jean Macé.

¿Tesis arriesgada? Sin duda. Pero no hay que olvidar que en torno a ambos se hicieron populares personajes de la vida cultural francesa como el anarquista, masón y fotógrafo Nadar -al que Verne inmortalizará como Ardan en su primera novela Cinco semanas en Globo-, y cuyos retratos de los miembros de La Niebla forman parte por mérito propio de la protohistoria de la fotografía. Nadar llegó incluso a ser Venerable en una logia masónica a la que perteneció el famoso poeta Gerard de Nerval. Los lazos entre todos estos creadores son evidentes. Probablemente fueron Dumas y Hetzel los responsables de muchas de esas relaciones y de la difusión de las claves de lectura de El Sueño de Polifilo entre autores franceses como el propio Nerval, quien inspiró algunas de sus obras -en especial una titulada Angelique- en el texto de Colonna. También la antes aludida George Sand, pseudónimo que encubrió a la controvertida Aurore Dupin, se dejará influenciar por la Sociedad Angélica o de la Niebla utilizando para algunos de sus personajes fundamentales nombres como Ange en Spiridion y Angèle en Consuelo. Rabelais, por su parte, se interesará abiertamente por El Sueño de Polifilo copiando en su libro Gargantúa algunos de los métodos empleados por Colonna para encubrir información sobre sus amores. Sobre Rabelais existen suficientes evidencias que indican su pertenencia a la Rosa+Cruz, además de a una extraña ‘Sociedad Agla’, que empleaba como emblema una “cifra de cuatro” como la que se cree que utilizaban los antiguos cátaros para reconocerse entre sí. En cualquier caso, Lamy cree que “Agla” no es sino otra forma más de definir a La Niebla.

Mención aparte merecen los rastros de su pertenencia a la Sociedad de la Niebla que se encuentran diseminados a lo largo de la obra de Verne. En su libro Julio Verne, iniciado e iniciador, Michel Lamy encuentra ecos de El Sueño de Polifilo en novelas como El Castillo de los Carpatos o Viaje al centro de la Tierra, donde Verne describe la fundación de una sociedad literaria en 1818 que parece evocar a la Niebla. De todos los personajes vernianos sin duda es Philéas Fogg, protagonista de su famosa novela La vuelta al mundo en 80 días, el que más se aproxima al ideal de Polifilo. Etimológicamente (como sucedía con el capitán Panfilo de Dumas), Philéas puede descomponerse en eas -que en griego significa todo y es el equivalente de poli- convirtiéndose este personaje en un nuevo Polifilo. En cuanto a Fogg, su apellido, en inglés significa ¡niebla! Los vericuetos crípticos en torno a Fogg llegan a tal punto que Verne le perfila como un miembro destacado de un selecto colectivo británico llamado Reform Club y cuyas iniciales (“R” y “C” coinciden con las de la sociedad Rosa+Cruz, además de dotarle de una de las señas de identidad más características de los autores de la Niebla, la inmortalidad, al describirle como un “Byron impasible que parece haber vivido mil años sin envejecer”.

El radio de acción de La Niebla abarcó también a artistas como Delacorix, Gellée y Poussin. De hecho, Maurice Barrés, otro de los escritores de la Niebla y autor de la obra La Colina Inspirada (refiriéndose probablemente a Rennes-le-Château), insinúa en ese texto no sólo esa vinculación, sino la existencia de un gran complot para transformar el cristianismo gracias a unos rituales directamente inspirados en los misterios de la sangre y apoyado financieramente por la casa real de los Habsburgo, con el secreto propósito de instaurar la figura de un Gran Monarca en Europa, tal y como pretendían otros grupos como el Priorato de Sión. ¿Obedecieron, entonces, los ideales anárquicos de la Niebla a un deseo de desacreditar a las casas reales europeas para, tras su hundimiento, establecer una nueva dinastía reinante? Analistas como Lamy así lo dan a entender.

De lo que no cabe duda es que los autores que hoy se vinculan a la Niebla transformaron el modo de pensar de millones de personas, moldeando su inconsciente y preparándolo para una nueva clase de sociedad que entonces apenas podía esbozarse. Verne influyó en muchas generaciones de jóvenes a sentirse fascinados por el progreso, mientras que las obras casi ocultistas de Nerval o de Dumas abrieron a sus lectores las puertas a vías de conocimiento heterodoxas, que encontrarían eco en artistas como Poussin, cuyas obras están cargadas de símbolos y claves que desafían a todo aquel que se asome a sus lienzos. ¿No justificaba ese objetivo de mutación ideológica cualquier esfuerzo que empleara la Niebla en él? Evidentemente sí.

Dicen que las coincidencias no existen, ¿seremos acaso un ejemplo de aquello?

Los invitamos a nuestro foroFORO SOCIEDAD DE LA NIEBLA

Proyecto Aquarius

El autor del Resumen Ejecutivo Proyecto Aquarius era Majestic 12, único responsable de su contenido. Pero, ¿qué era Majestic 12 (MJ12)?

Si la documentación es cierta, bajo la denominación de Majestic 12 el presidente de los Estados Unidos, Harry Truman, creó en septiembre de 1947 un comité ultrasecreto que tenía como objetivo el estudio de los restos de un OVNI siniestrado en Roswell y los de otro aparato siniestrado tres años después. Este comité estaba formado por los siguientes nombres:

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LLOYD V. BERKNER
Colaborador del Panel Robertson y espía de grupos OVNI en EU.

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DR. DETLEV BRONK
Director del comité de biología de la OSRD y de la Univ. de John Hopkins.

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DR. VANNEVAR BUSH
Jefe de la Oficina de Investigación Científica y Desarrollo (OSRD)

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JAMES FORESTAL
Secretario de Defensa.Se suicidó en 1949.

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GORDON GRAY
Ministro del Ejército asesor de seguridad de Eisenhower.

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ROSCOE HILLENKOETTER
Director de la CIA desde mediados de 1947 hasta 1950.

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JEROME HUNSAKER
Jefe de la NACA.

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DR. DONALD MENZEL
Autor de Flying Saucers y activo negador de la realidad OVNI.

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GRAL. ROBERT MONTAGUE
Miembro de la directiva del White Sands Proving Ground.

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SYDNEY W. SOUERS
Secretario Ejecutivo del Consejo de Seguridad Nacional.

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GRAL. NATAN TWINING
Jefe del material aéreo de la base Wright Field en 1947.

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HOYT S. VANDERBURG
Desempeñó funciones de jefatura para el grupo G2.

La primera página del Proyecto Aquarius, INSTRUCCIONES PARA PUBLICAR ALTO SECRETO-CLASIFICADO, es un resumen del documento y expresaba lo siguiente: (TS/ORCON). La información en este documento está clasificada como ALTO SECRETO con ORCON. Solamente el autor puede publicar la información; sólo MJ12 tiene acceso al Proyecto Aquarius. Otra agencia gubernamental, incluida la militar, no tiene acceso a la información contenida en este resumen. Solamente hay dos copias del Proyecto Aquarius y su localización es conocida por MJ12. Este documento va a ser destruido después de resumirse. No podrán hacerse notas, fotografías o cintas grabadas de este resumen.

ALTO SECRETO RESUMEN EJECUTIVO DE PROYECTO AQUARIUS

Status: 2 páginas

(TS/ORCON)

En junio de 1947, un piloto civil volaba sobre las montañas Cascade, estado de Washington, y observó nueve discos voladores que después fueron referidos como OVNIs. El comandante del Centro Técnico de Inteligencia Aérea del Ejército se preocupó y ordenó una investigación. Así fue como EU se involucró en la investigación de los OVNIs. En 1947, una nave de origen extraterrestre chocó en el desierto de Nuevo México. Los restos fueron recuperados por los militares. Cuatro cuerpos de seres extraterrestres (no homosapiens) fueron recuperados del accidente. Se encontró que los extraterrestres eran criaturas no relacionadas con los seres humanos. (Apartado 1). A finales de 1947, otra nave extraterrestre chocó en Estados Unidos y fue recuperada parcialmente intacta por los militares. Una criatura extraterrestre sobrevivió al choque. El sobreviviente era masculino y fue llamado EBE. Este fue interrogado concienzudamente por personal de inteligencia militar en Nuevo México. El lenguaje del sobreviviente fue traducido mediante pictógrafos. Declaró que provenía de un planeta ubicado en el sistema Zeta Reticuli, a unos cuarenta años luz de la Tierra. EBE vivió hasta el 18 de junio de 1952, fecha en que murió víctima de una inexplicable enfermedad. Durante su cautividad, EBE legó una valiosa información para la tecnología espacial, el origen del Universo, y sobre diversas materias exoticológicas. La información se encuentra en el Apartado 2.

Página tres

ALTO SECRETO (TS/ORCON)

La nave extraterrestre recuperada llevó a EU a un programa de investigación intensiva para determinar si los seres extraterrestres constituían una amenaza directa a la seguridad nacional. En 1947, la recién creada Fuerza Aérea inició un programa para investigar los incidentes relacionados con los OVNIs, el programa fue operado bajos tres nombres codificados: Grudge, Sign, y Blue Book. El objetivo original del programa de la Fuerza Aérea era el de recoger y analizar los informes sobre avistamientos o incidentes relacionados con los OVNIs para determinar su relación con la seguridad de Estados Unidos. Parte de la información fue evaluada para aplicarla en los programas espaciales estadounidenses. El noventa porciento de unos 12.000 informes analizados por la Fuerza Aérea fueron catalogados como fraudulentos o como confusiones ya con fenómenos naturales o con objetos astronómicos. El otro diez porciento fue considerado dentro de la categoría de los avistamientos o incidentes legítimos. Sin embargo, no todas las apariciones o incidentes de los OVNIs fueron analizados por el programa de la Fuerza Aérea. En 1953, el Proyecto Gleem fue iniciado por orden del presidente Eisenhower, quien creía que los OVNIs representaban una amenaza a la seguridad de EU. El Proyecto Gleem, que luego se convirtió en Aquarius en 1966 fue un sistema paralelo de información. Los informes recogidos bajo Aquarius fueron considerados como avistamientos o contactos efectivos con formas de vida extraterrestre. La mayor parte de los informes eran hechos por militares y personal del departamento de defensa civil, dignos de toda confianza.

Página cuatro

ALTO SECRETO (TS/ORCON)

En 1958, Estados Unidos recuperó una tercer nave extraterrestre en el desierto de Utah. La nave estaba en excelentes condiciones de vuelo y había sido aparentemente abandonada; no se encontraron formas de vida dentro o alrededor de la nave, que fue considerada como una maravilla tecnológica por los científicos estadounidenses. Sin embargo, los instrumentos de la nave eran tan complejos que los científicos no pudieron interpretar su modo de operación. La aeronave fue guardada en una zona de alta seguridad y fue analizada minuciosamente, durante muchos años, por los mejores científicos aeroespaciales. Estados Unidos adquirió un gran volumen de información tecnológica de la nave extraterrestre. La descripción detallada y otros datos al respecto se encuentran en el Apartado 3.

Página cinco

ALTO SECRETO (TS/ORCON)

Algunas investigaciones científicas independientes fueron requeridas por la Fuerza Aérea y la CIA, y se iniciaron durante la era del proyecto Blue Book. Majestic 12 decidió que la Fuerza Aérea terminara oficialmente su investigación acerca de los OVNls. Esta decisión fue tomada durante el… [ilegible]. La razón fue doble. En primer lugar, Estados Unidos había establecido comunicación con los extraterrestres. Estados Unidos se sentía relativamente seguro de que la exploración de la Tierra por los extraterrestres no era agresiva ni hostil. También se estableció que la presencia de los extraterrestres no representaba una amenaza directa a la seguridad de Estados Unidos. En segundo lugar, el público empezaba a creer en la realidad de los OVNIs. La NSC juzgó que el sentimiento público podría conducir a un estado de pánico nacional. Durante ese período, el gobierno de Estados Unidos se involucró en varios proyectos sensitivos y pensó que, estando el público enterado de esos proyectos, podrían arriesgar el futuro programa espacial del país.

Por ello, Majestic 12 ordenó un estudio científico independiente de los OVNIs, de manera que se pudiera satisfacer la curiosidad pública. El estudio oficial de los OVNIs fue llevado a cabo por la Universidad de Colorado bajo un contrato con la Fuerza Aérea. El estudio concluyó que no existían suficientes datos que indicaran que los OVNls constituían una amenaza para la seguridad de Estados Unidos. La conclusión final fue satisfactoria para el Gobierno y permitió a la Fuerza Aérea concluir oficialmente sus investigaciones sobre los OVNIs.

Página seis

ALTO SECRETO (TS/ORCON)

Cuando la Fuerza Aérea cerró oficialmente el Proyecto Blue Book en diciembre de 1969, el Proyecto Aquarius continuó bajo el control de la NSC y de Majestic 12. La NSC sintió que las investigaciones acerca de los OVNIs deberían continuar en secreto sin el conocimiento del público. El razonamiento era el siguiente: Si la Fuerza Aérea continúa estas investigaciones, algunos oficiales inescrupulosos podrían obtener los datos del Proyecto Aquarius. Por razones de seguridad, éstas no podrían permitirse.

Para continuar en secreto las investigaciones sobre los incidentes legítimos de los OVNIs fueron asignados agentes investigadores de la ClA/DOD y MJ12 a las agencias militares y gubernamentales. Esos agentes están operando en varios lugares de EU y Canadá. Todos los informes son filtrados a Majestic 12. En su trabajo, los agentes prestan especial atención a los incidentes ocurridos cerca de instalaciones sensitivas gubernamentales.

NOTA: Los extraterrestres han manifestado gran interés en nuestras armas e investigaciones nucleares. Reportes militares indican incidentes ocurridos sobre bases de armas nucleares. Este interés puede estar relacionado con un futuro teatro de guerra nuclear en la Tierra. La Fuerza Aérea ha iniciado medidas para la seguridad de las armas nucleares frente a un eventual robo o destrucción por extraterrestres. MJ12 confía que éstos están explorando nuestro sistema solar con fines pacíficos. Sin embargo, debemos continuar observando hasta que quede claro el punto de la seguridad nacional y el de la civilización de la Tierra.

Página siete

ALTO SECRETO (TS/ORCON)

La mayor parte de los documentos pertenecientes a los incidentes de OVNIs y a las políticas gubernamentales incluidas en el proyecto Blue Book han sido reveladas al público por FOIA o publicados en otros programas. MJ12 juzga que los documentos y la información no revelados pertenecientes al proyecto Aquarius y relativos a los aspectos tecnológicos y médicos de los extraterrestres deben permanecer secretos por temor a que esta información sea obtenida por SRIS. Otro dato obtenido de los EBE y que se estimaba no revelable al público está contenido en el volumen IX del Proyecto Aquarius, y tiene que ver con la primera visita de los extraterrestres a la Tierra hace unos 5.000 años. EBE reportó que hace unos 2.000 años sus ancestros plantaron una criatura humana en la Tierra para asistir a los hombres en el desarrollo de una civilización. Esta información fue vaga. Indudablemente, si esta información fuera revelada al público, podría causar un pánico religioso de grandes proporciones. MJ3 desarrolló un plan que permitiría revelar al público los volúmenes I al III del Proyecto Aquarius. El programa publicado fue gradualmente revelado en un orden predeterminado para condicionar al público a futuras revelaciones. El Apartado 5 del resumen tiene ciertas orientaciones para futuras revelaciones al público.

Página ocho:

ALTO SECRETO (TS/ORCON)

En 1976, en un informe de MJ3 (Apartado 6), se estimaba que la tecnología extraterrestre llevaba unos mil años de adelanto respecto a la tecnología estadounidense. Los científicos estiman que hasta que el desarrollo tecnológico humano llegue al mismo nivel, la humanidad no podrá entender el gran volumen de información científica obtenida de los extraterrestres.

Mas informacion sobre estos temas en nuestro foro de la comunidad http://sociedaddelaniebla.foroportal.es

Ciclo de Leyendas I

EL BEBÉ SIN NOMBRE

    Hoy en día no resulta difícil para una estudiante obtener unos ingresos extra dedicándose a cuidar niños algunas noches por semana. Hay matrimonios jóvenes que no renuncian a salir al cine o al teatro y necesitan de vez en cuando de los servicios de lo que en argot se denominan «canguras». Generalmente el trabajo no tiene complicaciones, salvo cuando se trata de niños difíciles, y si eso ocurre basta con tachar de la lista la casa en cuestión. Pero, cuidado, porque también podéis encontraros con casos especiales que en un principio parecen no ofrecer dificultad: un angelote rubio que duerme como un tronco en su cunita justamente hasta que sus padres abandonan el piso, y entonces, sólo entonces, se despierta y se le ocurre pedir pipí, agua, un caramelo y caprichos que en otras circunstancias no se le hubieran antojado. Si alguna se topa con un asunto de estos es seguro que ya no se podrá seguir en paz la película de la televisión, o mantener una mínima continuidad en la sesión de achuchones con el amigo de turno, que generalmente llega una vez que el matrimonio ha abandonado el piso.

    Saber qué casa es recomendable o cuál debe ser cuidadosamente evitada es algo que acaba intuyéndose a base de experiencia. Pero ni las más avezadas «canguras» pueden asegurar que no va a surgir un imprevisto que les amargue la noche. Se cuentan casos como el del matrimonio que desapareció sin dejar rastro, abandonando a su hijo en manos de su cuidadora (y, lo que es peor, sin haber abonado sus servicios), o el de la que tuvo que habérselas con un subnormal de quince años que pretendía ejecutar con su colaboración actos que, por otra parte y a todas luces, deberían ser considerados normales.

    Sea como fuere, y descartando cualquier ánimo moralizador, sirva el relato de esta verídica historia para advertencia de las intrépidas «canguras» que se comprometen, quizá demasiado alegremente, en una tarea que, lejos de resultar cómoda, puede convertirse a veces en algo sumamente inquietante.

    * * *

    Lucía pulsó el timbre y al cabo de unos instantes se sintió observada a través de la mirilla. Se oyó el descorrerse de un cerrojo de seguridad y alguien desde el interior del piso le franqueó la entrada. Una mujer alta y delgada, vestida de noche con sobria elegancia, apareció en el umbral.

    —¿Qué desea? —preguntó cortésmente pero con sequedad.

    —Vengo por lo del niño —repuso Lucía.

    La mujer pareció vacilar un momento, pero luego una cierta sonrisa afloró a sus labios y retrocedió invitando con un gesto a Lucía.

    —Pase, por favor. Estaba terminando de arreglarme —dijo.

    En el salón, un hombre que contemplaba la noche a través del amplio ventanal se volvió cuando ellas entraron.

    —El señor Mayer —dijo la mujer.

    El caballero se aproximó a Lucía y le tendió la mano, que la muchacha estrechó notando un ligero pinchazo. Después advirtió que el objeto punzante era un anillo de considerables proporciones que figuraba una especie de coleóptero o araña, en cuyo lomo queratinoso había incrustada una piedra de un rojo muy oscuro. Al poco rato la señora Mayer regresó al salón con pasos silenciosos.

    —Está dormido —dijo dirigiéndose a Lucía—. No creo que se despierte antes de que nosotros volvamos, pero en todo caso aquí hay un walky-talky que permite escuchar cualquier ruido procedente del dormitorio. De todas formas —continuó—, le ruego que no entre en la habitación de no ser completamente imprescindible. Y desde luego —añadió—, que él no la vea: es una criatura muy sensible y podría asustarse.

    —Si me pidiera agua… —dijo Lucía.

    —No la pedirá —aseguró con firmeza la mujer—. En todo caso, pero solamente en último extremo explicó—, allí hay algo que le agrada y que suele calmarle —añadió señalando un biberón colocado en una estantería—. Déjelo a su alcance y salga de la habitación.

    —¿Pueden dejarme un número de teléfono por si surgiera algún imprevisto? —preguntó Lucía.

    El señor Mayer se volvió hacia ella con cierta brusquedad.

    —¿Qué quiere decir, señorita?

    —Nada va a ocurrir, querido —intervino la señora Mayer recalcando las palabras y mirándole fijamente a los ojos.

    —Es la costumbre —musitó Lucía excusándose.

    —Naturalmente —ratificó la mujer sin apartar los ojos de su esposo. Y aproximándose a la mesa escribió algo en una hoja de papel que situó bajo el teléfono—. Aquí tiene —dijo—, pero no utilice este numero de no ser estrictamente necesario.

    —¿El nombre? —preguntó la joven.

    —¿Cómo?

    —¿Cuál es el nombre del niño?

    Un espeso silencio descendió sobre la habitación. El señor Mayer entreabrió los labios como para decir algo, pero ningún sonido salió de su boca. La señora Mayer apartó la vista del rostro de su esposo y miró a Lucía esbozando una sonrisa forzada.

    —No lo hemos bautizado —explicó por fin—. En realidad es fruto de una adopción.

    —Pero lo llamarán de algún modo —adujo la muchacha.

    —Desde luego… —respondió la señora Mayer sin dar otra aclaración.

    Un fuerte viento barrió las nubes y la luna llena hizo su aparición. Se oyó un aullido lastimero y el hombre lobo hundió sus garras en la garganta del periodista…

    Lucía disminuyó el volumen de la televisión y prestó atención al minúsculo altavoz conectado con el dormitorio del pequeño. Le había parecido percibir un sonido procedente del walky-talky, pero tras unos instantes de escucha volvió a depositar el receptor sobre el diván y reguló el volumen de la televisión hasta que los alaridos del hombre lobo y los estertores del periodista alcanzaron una intensidad discreta. Alargó su mano para tomar la revista que había estado hojeando y advirtió que estaba fuera de su alcance. Por alguna razón, a la que seguramente no era ajeno el hombre lobo, cuando había vuelto a sentarse lo había hecho en la parte del diván que le permitía contemplar toda la habitación teniendo la pared a su espalda.

    Las imágenes se sucedían en la pantalla del televisor, pero Lucía las contemplaba distraídamente: los Mayer se habían marchado y ella no se había vuelto a acordar de preguntarles el nombre del niño. Claro que en caso de necesidad siempre existía la posibilidad de llamarle cosas como «rico», «bonito», «encanto», con voz melodiosa y dulce. Realmente conocer el nombre era importante, pero podía suplirse adoptando un tono de voz afectuoso y desde luego exento de cualquier vacilación que pudiera dejar translucir el miedo.

    La presentadora se despidió de los espectadores deseándoles un feliz descanso, y su imagen quedó congelada unos segundos en la pantalla luciendo una estereotipada sonrisa que, incapaz de mantener por más tiempo, se convirtió en una mueca horrorosa una décima de segundo antes de que su rostro desapareciera definitivamente. La pantalla quedó en blanco y un estridente pitido invadió la estancia. Lucía se abalanzó sobre el televisor temiendo que aquel sonido despertara a la criatura y lo desconectó de un manotazo. Se hizo un silencio súbito y la muchacha lamentó que las emisiones hubieran finalizado.

    Examinó detenidamente el salón y se detuvo especialmente en las fotografías enmarcadas en plata sobre la repisa de la chimenea: el matrimonio Mayer y su hijo eran el tema de todas ellas. La señora Mayer sostenía en brazos a la criatura, pero las ropitas infantiles abrigaban de tal forma al niño que era imposible ver siquiera la punta de su nariz. En otras, la madre aparecía sentada cerca de la cuna del bebé y rodeándola con sus brazos, pero en ninguna de ellas era posible contemplar ni un dedo de la criatura.

    Algunas instantáneas mostraban solamente la cunita sin nadie alrededor, y había una en la que aparecía la madre sosteniendo en brazos a su hijo, que mostraba haberse desarrollado extraordinariamente, pero que continuaba vestido con prendas propias de un recién nacido. En aquella fotografía hubiera podido contemplarse el rostro de la criatura si no hubiera sido porque alguien había recortado cuidadosamente la porción de cartulina correspondiente a la cabeza del niño.

    Lucía creyó notar determinado olor e inspiró profundamente para cerciorarse. En efecto, se aproximó al pasillo al fondo del cual se hallaba la habitación del niño y advirtió que, a pesar de que la puerta continuaba cerrada, el olor parecía proceder del dormitorio. Avanzó unos pasos y la intensidad de las emanaciones aumentó. ¿Qué hacer si lo que sospechaba era cierto? Nadie la había dado instrucciones para cambiar al bebé, pero parecía lógico intentarlo si se había producido lo que imaginaba; en algún sitio tenía que haber pañales de repuesto. Por otra parte, la señora Mayer le había advertido que no entrase en la habitación si no era completamente imprescindible. ¿Podría considerarse este como un caso de emergencia? Lo que no sería posible evitar, a no ser que efectuara la operación en completa oscuridad, era que el niño la viera, y había sido prevenida expresamente sobre este particular.

    Finalmente decidió no darse por enterada del pequeño suceso y, tumbándose en el diván, comenzó a hojear otra revista, pero estaba tan sugestionada que, al poco rato, el olor procedente de la habitación se le hizo insoportable. Realmente la intensidad de aquellas emanaciones era excesiva, y por otra parte, ya no estaba segura de que procedieran de excrementos infantiles. Al salón iban llegando oleadas pestilentes, que tan pronto parecían resultado de la descomposición de un cuerpo muerto como efluvios desprendidos de una ciénaga putrefacta. Instantes después el olor parecía el propio de una pocilga, y al rato la fetidez parecía sumergir a la muchacha en las profundidades de un nauseabundo pozo negro.

    No pudiéndolo soportar por más tiempo, Lucía se levantó del diván y abrió las ventanas de par en par. Con la oleada de frío que invadió la estancia, el repugnante olor pareció disiparse en parte, pero la temperatura exterior era muy baja y la muchacha optó por abrir y cerrar los balcones cada cierto tiempo.

    Al cabo de una media hora el hedor fue cediendo, y la joven corrió de nuevo las cortinas dejando las ventanas tal y como las había encontrado. La pestilencia había sido tan intensa que los vestidos de Lucía se hallaban impregnados de aquel nauseabundo olor. Con ánimo de disipar definitivamente las repulsivas emanaciones, encendió un cigarrillo, y al frotar la cerilla contra el raspador creyó oír pronunciar su nombre en una especie de murmullo. Permaneció inmóvil un momento con el oído atento al menor ruido, pero ningún susurro vino a sumarse al rumor del aire que golpeaba obstinadamente los cristales. La noche se había tornado desapacible y parecía como si algo pugnara por penetrar a través de las ventanas con el concurso del viento.

    La muchacha consultó su reloj y comprobó con desánimo que no eran más que las doce menos diez. Abandonó definitivamente la revista, en cuya lectura no era capaz de concentrarse, y dio unos pasos por la habitación. La puerta del fondo del pasillo la atraía tomo si se tratase de un imán. Avanzó cautelosamente hasta situarse a pocos centímetros de ella y acercó su cabeza a la superficie de madera. No se oía ni el más leve susurro. Cuando se encontraba a mitad del pasillo creyó de nuevo que alguien había pronunciado su nombre, pero la especie de suspiro que dio forma a aquel desmayado «Lucía» parecía proceder de la habitación del pequeño y del comedor, al mismo tiempo. ¿Acaso el walky-talky habría amplificado aquel bisbiseo o sólo se trataba del roce de una sábana que su imaginación había transformado en un murmullo articulado?

    Regresó al comedor y sus ojos se posaron sobre el pequeño transmisor que yacía sobre el diván. Se aproximó con el oído atento y percibió el rumor de sus propios pasos. Aquel aguzar el sentido del oído era la causa de que ahora captara inevitablemente, de forma clara y distinta, una serie de ruidos en los que hasta el momento no había reparado. Hasta ella llegaban perfectamente individualizados el batir del viento en las ventanas, el goteo de un grifo en algún lugar de la casa, los ocasionales crujidos de los muebles, el rechinar de las tablas del parquet, que se reacomodaban tras su paso; el nervioso tiritar de un frigorífico y la respiración. Sobre todo aquella respiración.

    Se aproximó a la estantería y tomó la botella en forma de biberón que le había mostrado la señora Mayer. Poco faltó para que la dejara estrellarse contra el suelo cuando vio de cerca su contenido. Acercándose a la zona del diván para contemplarla mejor a la luz de la lámpara, Lucía comprobó asqueada que lo que había en la botella era una sustancia coagulada de un extraño color. Por otra parte, la tetina de goma de aquel biberón aparecía deformada quizá por efecto de un calor intenso, al menos esto fue lo que Lucía deseó pensar, porque resultaba poco tranquilizador saberse a pocos metros de un bebé cuya boca pudiera acoplarse a aquel extraño adminículo.

    Como acaece a veces en que comenzamos de pronto a oír el tictac de un reloj que ha estado funcionando sin interrupción, así Lucía advirtió que del pequeño altavoz del walky-talky surgía a intervalos regulares un sonido que podría ser identificado con el de la cadenciosa respiración de un durmiente, salvo por un detalle: cada inspiración duraba un intervalo de tiempo desmesurado, y era seguida de una expiración igualmente prolongada. Cada una de las fases de aquella respiración, si es que lo era, se extendía durante treinta y cinco o cuarenta segundos. Lucía se aproximó al altavoz para que el silbido del viento al colarse por alguna rendija del balcón no interfiriera en la escucha. Con el oído prácticamente pegado al transmisor, su vista fue a parar sobre el biberón situado en la pequeña mesa cercana. Por un momento le pareció que el nauseabundo líquido coagulado, de un extraño rojo oscuro, iba perdiendo rigidez y comenzaba a resultar pastoso por algunos puntos. En efecto, manteniendo sus ojos sobre el biberón, notó que su contenido se licuaba en ciertas zonas, pero no caprichosamente, sino siguiendo el ritmo de la singular respiración. Como si la repulsiva masa estuviese sometida a movimientos de sístole y diástole, su volumen se expandía con cada inspiración que salía del altavoz para contraerse seguidamente al tiempo de la expiración. De esta forma el contenido de la botella fue pasando al estado líquido cada vez con mayor rapidez, porque el ritmo de la respiración y paralelamente los movimientos de aquella masa se iban acelerando. Lucía se levantó de su asiento y se acercó al pasillo al final del cual se encontraba la puerta del dormitorio. La respiración era ahora angustiosamente precipitada y tenía algo de agónico estertor. Al llegar el ritmo a un cierto punto casi paroxístico, algo rodó desde la mesa al suelo y se oyó un ruido de cristales rotos. La joven regresó al comedor y vio que la botella se había hecho añicos y el líquido repulsivo se extendía por la alfombra en una gran mancha palpitante. Al mismo tiempo se oyó un formidable estertor como de alguien que despierta de una terrible pesadilla, y la monstruosa respiración recuperó el cadencioso ritmo primitivo.

    La muchacha fue retrocediendo pegada a la pared hasta la puerta del piso. Se mantuvo inmóvil unos instantes y luego, con un rápido movimiento, empuñó el pomo del cerrojo y tiró con todas sus fuerzas. Como ella ya suponía de antemano, aunque se hubiera negado a aceptarlo, la barra del cerrojo no se movió ni un milímetro. A punto de perder la serenidad volvió a tirar hasta que le dolió la mano, pero obtuvo el mismo resultado.

    La respiración se fue mezclando en el pequeño altavoz con un extraño gemido, una especie de llanto ahogado, como cuando una criatura desconsolada trata de pedir algo. Después se oyeron varios suspiros prolongados y del walky-talky surgió un susurro que se fue articulando. Una voz agónica pronunció varias veces el nombre de Lucía, y la muchacha, reuniendo las escasas fuerzas que le quedaban, decidió entrar en el dormitorio del bebé con la intención de poner fin a aquella incertidumbre. Avanzó lentamente por el pasillo. Asió el pomo de la puerta y lo hizo girar, deteniéndose unos instantes para que sus ojos se acostumbraran a la oscuridad en que estaba sumida la habitación. La respiración comenzó a agitarse, adquiriendo un ritmo exacerbado, como de gigantesco fuelle, al tiempo que algo pronunciaba el nombre de Lucía repetidamente. De súbito una oleada de hedor insoportable llegó hasta la muchacha, que trató de contener la respiración, hasta que no pudo más y otro torbellino de fetidez nauseabunda inundó sus pulmones. Poco a poco su vista se fue acomodando a la oscuridad y pudo ver la cuna cubierta de encaje amarillento: sus ojos recorrieron con asombro aquel desproporcionado lecho infantil. Evidentemente, el ocupante de aquella cuna podía disponer de dos metros y medio de largo por uno y medio de ancho.

    Incapaz de moverse, contemplaba el inmenso mueble fascinada, mientras en sus oídos resonaban violentos estertores procedentes de aquel lecho y su garganta ardía sumergida en aquella fétida atmósfera.

    De pronto se produjo un movimiento que agitó la gasa con que estaba cubierta la cuna y, produciendo un ruido ensordecedor, el palpitante abdomen de aquel ser se precipitó contra el suelo.

    Incapaz de ver más, Lucía huyó de la habitación y aproximándose al teléfono tomó la hoja de papel que la señora Mayer había depositado bajo el aparato y marcó aquel número con mano trémula: al cabo de unos instantes llegó hasta su oído la señal de que la línea estaba ocupada. Insistió nuevamente mientras del dormitorio de la criatura surgían descomunales golpes. La tercera vez que marcó y obtuvo el tono de ocupado se sintió desfallecer porque supo que desde aquel número no le llegaría ninguna ayuda: la cifra que aparecía escrita en el papel era la misma que estaba escrita en el disco del teléfono que sus manos aferraban.

    Inclinándose para no golpear el techo, la criatura avanzó bamboleándose por el pasillo. El pánico de Lucía llegó al paroxismo cuando, con el tercero y más sutil de sus sentidos, percibió a la criatura: la fetidez embotaba su olfato, la fatigosa respiración y aquellos chasquidos como de crustáceo herían sus oídos, pero la visión de aquel ser enorme y vacilante que desprendía baba por su boca disforme, la multitud de endebles patas agitándose sin cesar, y la nauseabunda palpitación de aquel viscoso cuerpo la dejaron paralizada.

    La criatura avanzó hacia ella produciendo chasquidos con un par de apéndices cartilaginosos y dejando un pegajoso rastro tras de sí. Un instante después el cuerpo de la muchacha quedó bajo su sombra y Lucía se sintió presa de innumerables patas temblorosas.

    Cuando a punto de perder el sentido creía haber llegado ya al límite del horror, la criatura la oprimió contra ella y las manos de la infortunada joven palparon un repugnante tejido blando y viscoso. Y como si el destino no quisiera dejar ningún cabo suelto, la opresión fue tan brutal que el rostro de la muchacha chocó contra aquella masa nauseabunda, y la lengua de la infeliz víctima, a punto ya de ser estrangulada, gustó el infame sabor del monstruo.

    Alguien introdujo la llave en la cerradura y el cerrojo se descorrió suavemente. El señor Mayer cedió el paso a su mujer y ambos entraron en el piso.

    —Me pregunto si cabrá en tres bolsas de basura —comentó ella al tropezar con un hueso pelado.

    —Eso es tarea tuya, querida —respondió el señor Mayer.

    —No hace falta que me lo recuerdes —replicó la dama al parecer molesta.

    —A propósito —comentó el caballero—. Hay un detalle que me gustaría discutir.

    —¿De qué se trata? —inquirió la señora despojándose del echarpe.

    —El nombre —repuso él concisamente.

    —Cierto. Fue un momento difícil.

    —Y no quiero que vuelva a repetirse —puntualizó Mayer severo.

    —Está bien: Juanito, Pedro, Luciano, Antonio… —enumeró ella—. O bien: Rosa, Cristina, Carmen, María Luisa…

    —¡No! —rechazó el señor Mayer. Y añadió tras unos momentos de reflexión: ¡Ya lo tengo! Un nombre evocador, clásico y a la vez actual. ¡Se llamará Gregorio! Para todos, se llamará Gregorio…

    La dama pareció complacida, y depositando sobre una silla su echarpe cuidadosamente doblado se dirigió hacia la habitación del fondo del pasillo al tiempo que decía con voz cantarina:

    —¡Gregorio! ¡Gregorio! ¿Dónde está esa criatura? Asómate, rey mío. ¡Goyito! ¿Has cenado bien, precioso?

Dulces sueños.

Atte.

La sociedad

MANUAL PARA SUICIDAS: Suicidios con categoría

DE LOS SUICIDIOS

Sería muy simple suponer que el suicidio es tan sólo la supresión de la propia vida. A lo sumo, podría ser una consideración torpe y apresurada de aquellas personas carentes de imaginación que sin más ni más se despedazan el cráneo de un balazo a quemarropa, burdamente , en cualquier día y horario. Pero la persona sensible, la persona culta, aquélla que ha hecho de su vida una sucesión de actos pensantes y entrelazados no caerá en ese error.No. La culminación de la existencia a través del suicidio es un complejo, polifacético, que responde a diversas escuelas y culturas, a variadas pautas y valoraciones que lo convierten en un mester si bien no, obviamente, para iniciados, sí para respetuosos. Por lo tanto y sin pretender convertir esto en un catálogo, tarea pretenciosa e inconducente, he aquí unas normas generales e importantes para dichos eventos.

DE LAS ARMAS DE FUEGO

El suicidio a través de las armas de fuego es la lógica culminación de aquellas personas dadas temperalmente a las decisiones drásticas. Es una elección terminante, lógicamente explosiva pero, sin duda, poco poética. Estéticamente es expresionista, de contornos dramáticos, apta para gente impulsiva, vital y apenas criteriosa. El suicidio por las armas de fuego emana plenitud. No debe realizarse entonces en horas de la noche. Eso queda para los efectistas deseosos de captar ribetes trágicos. Sin embargo, los cánones contemplan esta posibilidad. De realizarse, debe elegirse una noche estrellada, límpida, una pequeña pistola de cartera y procurar que el cuerpo caiga sobre algo acolchado, si es posible una alfombra mullida. Todo ruido metálico tras el disparo quitará el efecto a éste y mermará notablemente la calidad sonora del hecho. Por la noche no se dejará nota ni carta alguna, no estando invalidado, no obstante, el acto elegante de llamar antes por teléfono a un amigo y charlar con él apaciblemente. Se vestirá con sobriedad (un cardigan liviano es lo más recomendable) sin incursionar nunca en la robe de chambre que puede otorgar al suceso un inferiorizante tinte doméstico. Categóricamente , el suicida deberá elegir un brillante día de sol. No es necesario, valga la salvedad, estar expuesto a los rayos solares, pero conviene que por una ventana se vea el resplandor rotundo del día. Se podrá, ahora sí, dejar algunas líneas escritas a los más allegados, nunca dando explicaciones pues el suicidio es, ante todo, un acto digno. Repetir una vez más la tremenda falta ética de dejar una esquela escrita a máquina, podría parecer reiterativo, pero lo hacemos, ante la constante promoción de principiantes. Se procurará , en cualquier caso de suicidio por armas de fuego, realizarlo en un piso alto, donde siempre suena mejor, y agregar una escalera al dramatismo del hallazgo del cuerpo. Las corrientes denominadas “drásticas” o de Villant (circa 1811) hacen aparecer el suicidio como un proceso que finaliza con la muerte del sujeto. Pero hoy, gracias a estudios que desechan abiertamente tal egoísmo (M. Risnet, “Ese silencio”), tomar las providencias para asegurar una apropiada continuación de las acciones, es un rasgo honorable que diferencia al suicida apto del meramente vocacional. El suicida por arma de fuego deberá luchar contra la incomodidad del uso de un arma de fuego que ha sido diseñada para disparar hacia terceros y no contra uno mismo.Esto lo llevará a adoptar posiciones poco gráciles, forzando la línea armoniosa del equilibrio físico, especialmente cuando se trata de armas largas. Por eso el revólver de bolsillo, o una pistola de mujer, son los más indicados.Hay quienes no le dan a estos detalles mayor importancia aduciendo el grado de privacidad que por lo general usufructúa el suicida. Olvidar tales teóricos, que el suicidio es un hecho de trascendencia principalmente individual, un acto jerárquico que involucra aún las más pequeñas reglas de respeto por uno mismo, comprendiendo las de coordinación muscular. Como última recomendación se considera un toque sensibelero el cargar el tanque del arma con un solo proyectil. Equivale , palmariamente, a otorgarle demasiada trascendencia a un hecho que en última instancia conviene recubrir de un aristocrático dejo de interés.

DEL CIANURO Y OTROS VENENOS

El veneno es el sistema ideal para introvertidos. Que algunas personas poco dadas a las exteorizaciones hayan puesto fin a sus días de un balazo no cambia la regla. Esas excepciones responden a introvertidos adeptos al acto de protesta, retumbante que reivindique sus pretensiones. Sin embargo, el introvertido coherente, sensato y medianamente en su juicio se volcará por el veneno. El día, en este caso, podrá ser nublado, pues a esta opción debe rodearlo de un leve vaho de desesperanza, sin llegar a la angustia. Responde a una determinación reflexionada, fría, sólida. Habrá melancolía, quizás, pero no drama. La hora ideal es el amanecer. El crepúsculo , por lo contrario, revela una lamentable falta de originalidad. Se dispondrá del sillón más muelle, procurando que no mire hacia el reloj. La vestimenta estará de acuerdo a la sensibilidad de cada uno, ya que hay facetas personales que escapan a toda regla. Debe evitarse, eso sí, lucir traje de noche, o frac, aditamento casi pedante, con nítidas influencias de la cinematografía mejicana.
Es conveniente que el veneno sea líquido. La pastilla tiene la ventaja de ser más práctica y aséptica pero resta toque poético que brinda un vaso de fino bacará volcado sobre la alfombra, que de ser posible, será de color habano. En éste, como en casi todos, no se recomienda dejar notícula alguna, como tampoco mantener cerca fotos de familiares , amigos o novias lejanas. La sobriedad, ante todo, confiere altura a los hechos.

DE LOS DESPEÑAMIENTOS

Esta opción, por extraño que parezca, no cuenta con muchos adeptos. Es apropiada para personas de vida tumultuosa, afectas a las berbenas y a la farándula, licenciosas en grado sumo.Es el final clásico de todo desmoronamiento moral e incluso a veces material. Es, sin dudas, espectacular. Carece de la jerarquía que la privacidad confiere a otros suicidios. Es popular, o populachera, en definitiva. Acá sí, no hay otra alternativa que realizar el acto durante la noche, si es posible ventosa, no necesariamente fría, siendo ideal con una pertinaz llovizna. Es imprescindible tener auto, un sedán convertible con la capota puesta, celeste o bordeaux, de dos puertas. Se enfilará directamente hasta el acantilado más cercano a no menos de 83 Km. por hora. Algunos, más hábiles o más conocedores, han logrado que tras el estrepitoso despedazarse del coche contra las punzantes toscas, quede la radio encendida, emitiendo aceptables selecciones clásicas (Beethoven, por ejemplo). Si se corre el riesgo de que dicho artefacto sobreviva propalando piezas de corte rápido y popular, es preferible que enmudezca junto a la víctima.A veces, el exceso de perfeccionismo puede fallar, degenerando en exhibicionismos irrelevantes. Lo que sí es imprescindible, es la alternativa del posterior incendio de la máquina despeñada. Es lo que reúne a la gente y le brinda a esta posibilidad el rubro de “popular”, como lo consignamos con anterioridad. Paradójicamente esta demagógica suerte de suicidio es la que mejor resuelve el problema “incertidumbre”, que rodea a un acto con un hálito de misterio.En estos casos quedará, indefinitivamente, la duda de que el siniestro fue intencionado o accidental.
El rubro “despeñamientos” incluye una separata muy amplia e interesante. Por ejemplo los suicidas por inmersión prolongada. Es, evidentemente, una solución para personas desvaídas, sin fuerza de voluntad, ablandadas por los contratiempos de la vida. La época más recomendable es el otoño, y la hora, el crepúsculo. El suicidio por inmersión es de una poesía inenarrable en esas condiciones. Estamos hablando, lógicamente, en el mar. Es un hecho inaceptable en el río, a menos que sea en Europa Central. En América sólo puede concebirse el suicidio en un río si el ejecutante se lanza desde un puente de hierro, oxidado por el tiempo y la exposición a la interperie.
Se deben dejar de lado las vestimentas vaporosas como tules, sedas o todo elemento que pueda flotar o flamear ante el viento salobre del mar. Una tradición que se mantiene es la de quitarse el calzado. No deben usarse, ni siquiera a título de chanza, ningún tipo de pesas para impedir la emersión del cuerpo. Es éste un acto voluntario y progresivo. El suicida se internará en el mar y no mirará hacia atrás, ni una vez tan sólo. Esto es importante, pues dada la agreste vastedad de las playas, lo pueden estar mirando.

DE LAS OTRAS OPCIONES

Las que hemos referido son, sin lugar a dudas, las salidas más comunes y correctas. Algunos espíritus anacrónicos pueden abogar aún por el antiestético ahorcamiento, con su secuela de visajes desagradables y ni qué decir, sombras aparatosas sobre paredes pintadas a la cal.
Todas las otras posibilidades está siendo descartadas paulatinamente por el progreso. Un suicida consciente de su función social ya no se arrojará desaprensivamente bajo las ruedas de un tranvía, un colectivo, o cualquier otro servicio público. Este acto inconsulto , propio de gente infantil y/o irreflexiva sólo acarrea molestias, contratiempos y le resta al suicidio la parafenalia seductora y graciosa que tiene. Menos que menos, prenderse fuego o aspirar gas letal. La primera, es una línea perimida, netamente espectacular, más cercana a las artes visuales o a la pirotecnia que a una determinación humanística. La segunda, una flagrante concesión a las rutinas cotidianas, a la noria diaria, sumado todo al desagradable olor a gas , tan alejado de las ásperas somnoliencias aromáticas de la pólvora, o incluso las misturadas esencias de algunos venenos. Cortarse las venas, en tanto, es sólo admisible en cierta literatura argentina de los años de la década 1920-1930 o bien en letras de boleros centroamericanos. Lo que no debe suceder, ya que lamentablemente invalidaría todo lo expuesto, es que el suicida ante la duda de qué camino seguir, abdique de su empresa.
Eso sería, en suma, lo peor.

Sociedad de la niebla

Trastornos del Sueño

Hero habla:

Alucinaciones hipnagònicas: son experiencias perceptivas vìvidas que ocurren al inicio del sueño, con sensaciòn realista de la presencia de algo ò alguien, pueden ser tactiles,visuales, auditivas y motoras.

Ansiedad: es un sentimiento atormentador è indeterminado en el que uno se siente como empujado ò impotente y a merced de algo sin posibilidad de medidas de auxilio ò alguna salida.

Apnea Nocturna: Es una interrupciòn de la respiraciòn durante el sueño que puede ser debida a obstrucciòn de las vìas aèreas superiores ò una pèrdida del esfuerzo respiratorio con origen en el sistema nervioso central.

Bruxismo: es un trastorno del movimiento que se caracteriza por apretar y rechinar los dientes durante el sueño.

Cataplejìas: se definen como episodios de pèrdida sùbita del tono muscular en forma bilateral, provocados por emociones fuertes.

Disomnias: Trastornos del sueño que consisten en excesiva somonolencia y dificultad para iniciar ò mantener el sueño

Enuresis nocturna: se caracteriza por micciòn involuntaria y frecuente que ocurre durante el sueño.

Enfermedad pulmonar obstructiva crònica: deterioro ò disminuciòn del flujo de aire a travès del tracto respiratorio superior, entre la atmòsfera y la porciòn de recambio del pulmòn.

Epilepsia: Trastorno paroxìstico y transitorio del funcionamiento del cerebro, en forma de descargas de neuronas que se desarrolla sùbitamente y termina espontaneamente y ademàs muestra una tendencia a recurrir.

Hipersomnia: trastorno del mecanismo del sueño que se caracteriza por episodios de somnolencia excesiva durante el dìa, lo que usualmente se acompaña de siestas prolongadas en las que la persona solo despierta por perìodos muy cortos de tiempo. Los perìodos de sueño durante las siestas generalmente no son satisfactorios.

Insomnio: incapacidad de tener un sueño adecuado, manifestado como dificultad para empezar a dormir, despertares prematuros, insuficiente cantidad de sueño y puede deberse a factores tanto externos como a anomalìas propias del mecanismo de control del ritmo vigilia-sueño.

Isquemia Cardìaca Nocturna: alteraciòn en el riego de sangre al miocardio del corazòn que ocurre durante un episodio de sueño.

Muerte Sùbita Infantil: Muerte de un infante, sùbita, inesperada durante el sueño, en la que la autopsia falla para identificar una causa de muerte.

Narcolepsia: trastorno del sueño caracterizado por tendencias anormales del sueño, con excesiva somnolencia durante el dìa, alteraciòn del sueño nocturno con manifestaciones alteradas de la fase REM del sueño. Sus principales manifestaciones son cataplejìas, paràlisis de sueño y alucinaciones hipnagònicas.

Paràlisis de Sueño: consiste en un perìodo de incapacidad para realizar movimientos voluntarios, puede ser al inicio del sueño ò cerca del momento de despertar.

Parasomnias: Trastornos en la transiciòn de los distintos estadìos del sueño que afectan los distintos procesos del sueño y no son primariamente trastornos de los estados de vigilia y sueño.

Parkinsonismo: Grupo de desòrdenes neurològicos, que se caracteriza por hipokinesia, tremor y rigidez muscular.

Pesadillas: son sueños que causan miedo y espanto, usualmente despiertan a la persona, ocurren en la fase REM del sueño.

Psicosis: son trastornos psiquiàtricos que se caracterizan por la presencia de alucinaciones, incoherencia, comportamiento catatònico que produce un deterioro social ò funcional.

Reflujo Gastroesofàgico: regurgitaciòn del contenido del estòmago dentro del esòfago.

Ritmos circadianos: un oleaje de ritmos fisiològicos y psicològicos que tienen un perìodo de alrededor de un dìa y que son manejados por el reloj biològico interno. Ejemplos de ritmos circadianos son la funciòn renal, secreciòn de àcido por el estòmago, funciòn del hìgado, temperatura en un perìdodo de 24 horas, etc.

Roncar: sonidos fuertes de origen en vìas respiratorias altas durante el sueño, sin episodios de apnea ò hipoventilaciòn.

Sonambulismo: comportamiento complejos que se inician durante los estadìos profundos del sueño y que resultan en caminar dormido.

Stress: Experiencia interna que crea un desbalance psicològico en el individuo y es el resultado de factores del ambiente interno, la organizaciòn donde trabaja ò las personas que le rodean.

Sueño: es un comportamiento reversible que va desde desatenciòn de la percepciòn hasta una falta de respuesta al ambiente que le rodea, y es usual; pero no necesario que sea acompañado por postura acostada, reposo, ojos cerrados y otros indicadores asociados con este

Sueño REM: Tambièn se le llama sueño paradòjico, sueño desincronizado, es un perìodo del sueño con movimientos oculares ràpidos con pèrdida del tono muscular, no se divide en estadìos
Sueño No REM: fase del sueño normal que se divide en cuatro estadìos (1, 2, 3 y 4) relativamente precisos definidos por el electroencefalograma. Se asocia con una ausencia de actividad mental.

Vigilia: es el estado de estar despierto, ò el estado de actividad.

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