Fake en la muerte de Osama Bin Laden

El otro día el 1 de Mayo se eliminó a Osama, o sea se finiquitó, al menos es lo que anunciaron los que dirigen el destino o hacen ver que son ellos, de USA y parte del mundo.Como he tenido hueva mental no traté la cuestión antes.
Por que digo fake, bien es una opinión mía y de muchísimos más, si uno tiene paciencia y busca en internet ya se verá que a Osama ya se le dio por muerto hace tiempo.
Ademas ,yo ya no me creo nada de noticias oficiales,estoy acostumbrado a ver la manipulación llevada acabo por los USA, y los países amiguitos o sirvientes ,escojan el adjetivo que más les agrade,montan falsas revoluciones , golpes de estado, mienten,manipulan y un largo etc…
se preguntarán el porque ahora de este anuncio,puede haber varios motivos .Las guerras que mantienen en Afganistán,Iraq, y ahora Libia, y otros actos criminales están sangrando el mismo país gringo, esto hace que la opinión pública empiece a estar incómoda,esto reactivaría los ánimos de los ciudadanos de ese país.También la mayor presión y cuestiona miento de la versión oficial del 11-S.Reelección de Obama?Encontré ,gracioso?A mi manera  patético, las muestras de algunos ciudadanos de USA con sus banderitas y alegría por la “eliminación” de Osama,parece que ese país que parecía despertar, aun los hay en la cama en sueño profundo,e igual son mayoría,parece que les cuesta dar cuenta que su mismo gobierno,al menos el que es público, no para de manipularlos,engañarlos y tratarlos como niños, el problema que la manera de hacer este tipo de atontamiento al ciudadano se esta extendiendo en Europa sobre todo en la Unión Europea, y parece que afecta mucho e incluso a grupos que deberían ser más pensantes  y críticos.
Raro que el hombre más buscado, lo maten,no sería mejor una vez localizado capturarlo vivo y pedirle información, o bien por desgracia muere, pero porque tiraron tan rápido el cuerpo al mar, no sería lógico lo hubieran guardado para hacer una rueda de prensa y mostrar fotos etc….
Les dejo las fotos del cadáver de Osama que nos hicieron ver , no hace falta comentar ya lo verán ustedes.

By:Corvus

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Kratos Habla:

Valentín Romero se encontró hace unos días en una finca sevillana con diez gatitos recién nacidos de los que cinco sufrían una conjuntivitis infecciosa. “Les preparé un baño con una dilución 30CH y, al cabo de una semana, todos estaban bien. Y un gato no puede sufrir el efecto placebo”, dice el presidente de la Federación Española de Médicos Homeópatas (FEMH). Está convencido de que fue la homeopatía lo que curó a los animales, aunque no puede asegurar que no se tratara de una remisión espontánea y admite que en el preparado no había ni una molécula de principio activo.

“Cuanto más se diluyen las pruebas en favor de la homeopatía, mayor parece ser su popularidad”, advertía el 27 de agosto en su editorial ‘The Lancet’. La prestigiosa revista médica publicaba un trabajo según el cual la efectividad de esta práctica se basa únicamente en el efecto placebo y sentenciaba que ha llegado el momento de dejar de perder tiempo y dinero en más estudios para validarla: “Ahora, los médicos tienen que ser valientes y honestos con sus pacientes acerca de la ausencia de beneficios de la homeopatía, y consigo mismos acerca de los fallos de la medicina moderna a la hora de cubrir la necesidad del pacientes de atención personalizada”.
Dos siglos estancada

La homeopatía nació hace casi dos siglos. Propugna que una sustancia que provoca los mismos síntomas que una enfermedad puede curarla; que, cuanto más pequeña es la dosis, mayores son sus efectos; y que cada paciente precisa de un tratamiento propio. En el último siglo, la medicina ha incorporado multitud de nuevos métodos de diagnóstico y tratamiento; pero la homeopatía sigue como en el siglo XIX, sin recibir el visto bueno de la ciencia. El estudio publicado en ‘The Lancet’ constata, después de comparar 110 ensayos clínicos de preparados homeopáticos con otros 110 de medicamentos convencionales, que los primeros curan sólo por el efecto placebo, la fe del paciente en el producto y en quien se lo ha prescrito.

El efecto placebo es una variable con la que se cuenta antes de sacar al mercado cualquier fármaco. En los ensayos clínicos, se administra a una parte de los sujetos el nuevo medicamento y a otra, una sustancia inocua con la misma presentación. Ni el experimentador que la da ni el individuo que la recibe saben si lo que tienen entre manos es el fármaco o el placebo; es lo que se conoce como doble ciego y persigue que las expectativas de los participantes no contaminen los resultados. Por norma, un medicamento tiene que ser más efectivo que un placebo, algo que el equipo de Matthias Egger, de la Universidad de Berna, afirma en ‘The Lancet’ que no sucede con los productos homeopáticos.

“Hay mucho que decir”, apunta Juan Martín-Ballestero. El secretario de la FEMH, que agrupa a más de doscientos médicos que practican esta disciplina, sostiene que el error es de partida. “La homeopatía no tiene nada que ver con la medicina convencional y por eso los estudios clínicos son un fracaso”. Este médico saca a relucir el viejo dicho de que no hay enfermedades, sino enfermos, y justifica la aparecente contradicción de que se elaboren preparados en serie para una supuesta terapia individualizada. “No es que cada persona tenga un medicamento. Se trata de buscar el más próximo en su similitud. En el caso de cien pacientes con dolores de cabeza, puede haber quince tipos de medicamentos que cubran al 80%”.

Martín-Ballestero admite que resulta difícil de creer que una sustancia sea “energéticamente más potente” cuanto más diluida esté en agua, alcohol o lactosa, y que los fundamentos químicos de la homeopatía contradicen lo que él y sus compañeros estudiaron en la Universidad, ya que emplean disoluciones en las que no queda nada de sustancia curativa. “A partir de 12CH, no hay más que una energía difícil de comprobar”, coincide Romero. “No queda nada; pero es que el agua tiene memoria. Las moléculas desaparecen, pero el medicamento funciona”, mantiene el secretario de la FEMH.

“No puede haber ningún efecto farmacológico”, afirma Juan Carlos López Corbalán, médico y doctor en Farmacia para quien en esta práctica “sólo hay placebo. La forma más fácil de demostrar su inutilidad es el suicidio homeopático”. El año pasado, una veintena de científicos belgas lo promovió como protesta por que las aseguradoras del país incluyeran la homeopatía entre sus servicios médicos. Ingirieron en grupo una dosis infinitesimal -y, por tanto, muy potente, según los principios homeopáticos- de un cóctel de venenos: belladona, arsénico, veneno de serpiente… No les pasó nada.
Un agua muy humana

El biólogo marino Vicente Prieto cree que, “con la homeopatía, estamos hablando más de magia que de ciencia”. Este científico recuerda que el agua no surge de la nada, sino que tiene un ciclo en el que pasa por la atmósfera, se filtra por las rocas, entra en contacto con miles de sustancias… Los homeópatas sostienen que la memoria del agua se activa cuando la agitan después de cada una de las sucesivas diluciones, y él se pregunta: “¿Es que sólo recuerda los buenos elementos que hemos echado en ella en un momento determinado?”.

“Pensar que el agua tiene memoria y que, además, puede seleccionar aquello que más le conviene al enfermo resulta alucinante. Es concederle al agua memoria, bondad, conocimientos médicos e inteligencia. Si al agitar un vaso se activasen los compuestos con los que ese agua ha tenido contacto -incluidos venenos y productos radiactivos-, caeríamos fulminados tras beberlo”, sentencia Prieto. “Los homeópatas sólo venden agua”, dice el abogado Fernando L. Frías, presidente del Círculo Escéptico, asociación dedicada al análisis de las pseudociencias de la que Prieto también es miembro.

De ser real la memoria del agua, todos los controles de calidad carecerían de sentido, tanto en lo que se refiere a la potable como al agua de mar en la que se crían moluscos y peces. El líquido conservaría el recuerdo de las sustancias tóxicas empleadas en su potabilización y de todo tipo de microorganismos y metales pesados: “No importaría que en el momento del análisis no sobrepasara el límite de bacterias fecales; bastaría con que lo hubiera rebasado una vez en su historia”, alerta Prieto.

El físico Carlos Tellería ya llegó a las mismas conclusiones que ‘The Lancet’ en un informe sobre la homeopatía que preparó, junto a un colega y un médico, para la Generalitat catalana en 1996. Por eso no le ha sorprendido el duro editorial de la prestigiosa revista. “Por mucho que los resultados sean inmejorables, la tendencia a la hipertecnificación de la medicina no acaba de cubrir todas las necesidades del paciente. Cuando va al médico, la gente quiere que la curen, pero también que la escuchen, que atiendan sus necesidades emocionales. El homeópata puede dedicar una hora o más a cada paciente; eso no puede hacerse en la Seguridad Social. Si la homeopatía se integrara en la Sanidad pública, perdería su efectividad, ya que con consultas de minutos perdería el efecto placebo”.

López Corbalán coincide en que gran parte del éxito de la homeopatía radica en que sus practicantes “dedican mucho tiempo y mucho interés a cada enfermo. Hay un amplio grupo de personas que necesita información y mucho mimo, más que un producto complejo. Es lo que hacen los homeópatas”. Este médico llama la atención sobre el hecho de que la homeopatía suela centrarse en enfermedades “que no son graves, pero sí muy molestas. Yo les reto a que traten paradas cardiorrespiratorias, arritmias y procesos infecciosos”. No da mayor importancia al hecho de que los despachos de farmacia vendan productos cuya efectividad no está probada: “Las farmacias son establecimientos sanitarios y comerciales. Hay algunas que venden agua magnetizada, gemas, pulseras magnéticas…”.
“Un gran problema”

Valentín Romero calcula que “en España puede haber unos 1.500 licenciados en Medicina que practican la homeopatía; pero hay otras 10.000 ó 12.000 personas que no son médicos”. Son estimaciones, porque no hay ningún censo. La Organización Médica Colegial (OMC) quiere poner orden en las llamadas medicinas alternativas y, con ese objetivo, ha creado un comité que dirige Cosme Naveda, presidente del Colegio de Médicos de Vizcaya. “Vamos a intentar regular el sector. Partimos de la premisa de que, para hacer un diagnóstico y prescribir un tratamiento, hay que ser licenciado en Medicina”. El grupo de trabajo establecerá los mínimos de formación para ser considerado un experto en la terapia correspondiente y se enfrentará por último a lo que Naveda reconoce que será “un gran problema”.

“A pesar de la realidad social, de la popularidad de este tipo de prácticas, ¿qué pasa si no hay pruebas científicas de su efectividad? ¿Las proscribimos? Si no funcionan, no podremos defenderlas. De hecho, no están incluidas en la medicina pública porque no han demostrado ser efectivas”, admite el responsable del Área de Relaciones con las Terapias Médicas No Convencionales de la OMC, para quien el estudio ‘The Lancet’ ha sido “un bombazo, pero es bueno porque va a abrir una línea de trabajo dentro de la comisión”.
SIMILITUD, INFINITESIMAL Y PERSONALIZADA

El médico alemán Samuel Christian Friedrich Hahnemann (1755-1843) formuló los principios básicos de la homeopatía -de las palabras griegas ‘homós’ (igual) y ‘páthos’ (sufrimiento)- en 1810 en su tratado ‘Organnon der rationellen heilkunde’ (el arte de la medicina racional). La homeopatía se basa en la Ley de la Similitud -una sustancia sirve para curar una enfermedad si causa los mismos síntomas que la enfermedad- y la Ley de los Infinitesimales, según la cual, cuanto más pequeña es la dosis de la sustancia administrada, mayores son los efectos en el paciente. La tercera máxima homeopática es que no hay enfermedades, sino enfermos, por lo que todo tratamiento debe ser personal e intransferible, lo que no casa con la producción en serie de preparados y su venta en masa en farmacias.

La preparación de un producto homeopático empieza con 1 gota de principio activo que se disuelve en 99 gotas de agua, alcohol o lactosa (1CH). Luego, se toma 1 gota de esa primera dilución y se mezcla con otras 99 del disolvente elegido (2CH); seguidamente, se toma 1 gota de esa segunda dilución y se mezcla con otras 99 del disolvente (3CH); y así, sucesivamente. Cada vez que se hace una dilución, se tiene que sacudir vigorosamente el preparado para hacerlo activo; es lo que se conoce como ‘dinamización’. Los homeópatas prescriben medicamentos de hasta 5.000CH, muy por encima de los 12CH en los que, según las leyes de la química, ya no hay ni una molécula de la sustancia original en el preparado. Entonces, ¿en que basarían su presunta efectividad los medicamentos homeopáticos? Según sus practicantes, en la memoria del agua, un misterioso fenómeno que confiere al líquido propiedades cuasimágicas.
LA MALA MEMORIA DEL AGUA

Sólo una persona ha ganado en el mundo dos premios Ig Nobel, galardones con los que se distinguen anualmente las investigaciones más insólitas y ridículas. En la segunda categoría, fue reconocido doblemente, en 1991 y 1998, el biólogo francés Jacques Benveniste, que murió el año pasado sin ver admitidos por la ciencia sus dos grandes hallazgos: que el agua tiene memoria y que esos recuerdos pueden transmitirse por la línea telefónica e Internet.

Benveniste anunció en ‘Nature’ en junio de 1988 que el agua es capaz de recordar la presencia de una sustancia disuelta en ella después de que no exista ni una molécula de esa sustancia. El biólogo aseguraba que su descubrimiento explicaba el funcionamiento de los preparados homeopáticos, en muchos de los cuales no hay ni rastro de principio activo. La dirección de la revista publicó el artículo sumida en la incredulidad. Después, un equipo de expertos -encabezado por John Maddox, el director de ‘Nature’- viajó hasta el laboratorio del científico, en el Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica (Inserm) francés, y detectó graves fallos metodológicos en las pruebas, que invalidaban los resultados y los hacían irrepetibles. Además, descubrieron que varios miembros del equipo estaban pagados por los Laboratorios Boiron, la multinacional francesa de la farmacopea homeopática. Desde 1988, muchos científicos han intentado replicar los experimentos de Benveniste sin éxito.

Fuera del Inserm, el biólogo continuó con sus investigaciones, cuyos resultados publicaba cada vez en revistas menos importantes, y creó la empresa Digital Biology Laboratory. La firma estaba llamada a liderar la nueva industria farmacéutica, basada en un principio complementario del de la memoria del agua y también descubierto por Benveniste: que los recuerdos del líquido puede transmitirse por teléfono. Ya las farmacias no tendrían que almacenar los medicamentos homeopáticos; bastaría con que agua con memoria de la sustancia deseada transmitiera por teléfono su información desde el laboratorio indicado. El artículo en el que explicaba al mundo tan impresionante hallazgo, publicado en el ‘Journal of Allergy and Clinical Immunology’ en 1997, le valió a Benveniste su segundo Ig Nobel.

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Sociedad de la niebla

El mito Roswell

Kratos Habla:

Platillo volante de caucho y aluminio

Una de las características del mercado de lo oculto y lo paranormal, especializado en aprovecharse de ciertas creencias irracionales muy difundidas, es su periódico retorno a los mismos temas, a los “clásicos”, a pesar de haber sido en su momento completamente refutados por investigadores críticos y escépticos.

Aún hoy en día, fraudes como el triángulo de las Bermudas o el de las piedras de Ica (Perú) son divulgados como grandes misterios del siglo XX, a pesar de que no hubo tal triángulo ni más desapariciones que las que pudieron ocurrir en cualquier otro lugar; y a pesar de que los famosos pedruscos peruanos -en los que se observan batallas entre humanos y dinosaurios, amén de otros disparates- eran tallados por los indígenas de la zona para impresionar a los turistas despistados. Roswell es todavía, para los que disfrazan su déficit de juicio crítico de “mente abierta”, un enigma, como si una mentira repetida mil veces se transformase en verdad. En la práctica es así, y hay consumados maestros en tal arte.

Roswell es una ciudad del estado norteamericano de Nuevo México donde, según los creyentes en platillos volantes y en conspiraciones gubernamentales, se habría estrellado una nave interplanetaria a principios de julio de 1947.

Pocas semanas antes, el 24 de junio, la fiebre de los platillos volantes había saltado a la fama en la prensa norteamericana, con la observación de Kenneth Arnold en el estado de Washington, probablemente debida a la observación de ciertos prototipos aeronáuticos, entre otras posibilidades.

Fue un ranchero de la zona, Willian Brazel, quien halló unos extraños restos en el rancho Foster, y quien dio aviso a la Fuerza Aérea. Rápidamente se filtró la posibilidad de lo caído podía tratarse de un platillo volante, expresión que entonces carecía de las connotaciones que actualmente posee.

El comandante Jesse Marcel fue designado para investigar el asunto, junto con dos ayudantes. Por su parte, el General Roger Ramey, que había ordenado que le enviaran los restos a Fort Worth para examinarlos, ofreció una rueda de prensa, con Marcel presente, en la que anunció que los restos pertenecían simplemente a un globo meteorológico.

El jefe del popular proyecto Libro Azul -del que se realizó una serie televisiva emitida en España en los años 70-, el capitán Edward Ruppelt, aseguró en 1953 que no había nada en los restos de Roswell (ni en ningún informe recibido por la Fuerza Aérea) que sugiriera la presencia de algún material u objeto desconocido. Otros organismos, como la CIA en 1952 y un informe de Inteligencia de la Fuerza Aérea de 1948, concluyeron que no hay evidencia alguna que avalara un crash en Roswell.

El asunto fue olvidado durante décadas, hasta que en 1978 algunos investigadores propensos a detectar imaginarias conspiraciones divulgaron la historia, y Roswell, cual zombi, volvió a la vida del rumor y el sensacionalismo. Surgieron “testigos” como setas que se contradecían mutuamente, o que mentían sin más bajo la influencia de escritores especializados en “enigmas”. Se habló entonces de un número no determinado de extraterrestres fallecidos a consecuencia del impacto, trasladados en secreto a las dependencias del Ejército norteamericano.

En realidad, lo que cayó en Roswell no fue otra cosa que los restos de un globo lanzado como parte de un programa secreto bautizado como proyecto Mogul. Tras la cortina de humo del “globo meteorológico” se ocultaba un proyecto top secret con la finalidad de monitorizar posibles detonaciones nucleares soviéticas por medio de micrófonos acústicos de baja frecuencia localizados a gran altitud.

La Universidad de Nueva York desarrolló los globos aerostáticos que permitieran la adecuada colocación de los micrófonos en la alta atmósfera. Los restos hallados por Brazel y llevados posteriormente a Fort Worth se corresponden con el vuelo número 4 del citado proyecto. Según las descripciones aportadas por los testigos fiables, se trataba de fragmentos de material parecido al caucho, de color gris, humeantes y malolientes, entre otros restos, lo que lleva a pensar en los globos de neopreno de la Universidad neoyorkina.

Además, otros restos hallados en Roswell, como varillas de metal, láminas metálicas y papel con dibujos florales, son similares al material usado para los dispositivos reflectores de radar. Informes desclasificados por la Fuerza Aérea norteamericana en septiembre de 1994 y junio de 1997 confirmaron que los restos hallados en la localidad más popular de Nuevo México, alrededor de la cual surgió en la última década todo un mercado de productos platillistas y un museo, se debieron a la caída de uno de los vuelos del proyecto Mogul. Como es lógico, la Fuerza Aérea norteamericana no podía confesar en 1947, al inicio de la guerra fría, la auténtica naturaleza de los restos.

El matemático y escéptico Dave Thomas tuvo la oportunidad de conversar con Charles B. Moore, profesor emérito de Física de la NY University que participó en el diseño de los globos que debían mantener en la atmósfera los micrófonos del proyecto Mogul, aunque éste tenía un carácter tan secreto y se hallaba por este motivo tan compartimentalizado que ni siquiera supo hasta los años 90 su nombre. Moore afirmó, en el curso de sus declaraciones sobre su participación en este proyecto, que la descripción de los restos por parte de la familia Brazel -las varillas metálicas, el papel pintado, los motivos florales, la goma quemada y maloliente, los anillos de aluminio de unos 10 centímetros de diámetro y el recipiente de color negro- coincide con los globos en cuyo diseño y fabricación participó.

En 1987 el caso Roswell experimentó un nuevo empujón al divulgarse unos supuestos documentos secretos de 1947 en los que se hacía referencia a la creación de una comisión de doce científicos y militares, bajo orden directa del presidente norteamericano Harry S. Truman: el objetivo de este grupo, conocido como Majestic-12, habría sido investigar el accidente de la nave alienígena y la tecnología con que estaba construida.

Fue sencillo para el escéptico Philip Klass (http://www.csicop.org/klassfiles/Home.html) poner de manifiesto las peculiaridades de los informes del pretendido proyecto secreto: incoherencias tipográficas, estilo inverosímil del presidente Truman en los fragmentos de su autoría, ausencia de numeración oficial y de filigrana, etc.

Como suele ocurrir en todas las historias basadas en el rumor con cierta proyección social, las versiones han proliferado: las dimensiones del “objeto estrellado” y de los “cadáveres alienígenas” recuperados varían de unas a otras, así como el número de éstos y el punto de impacto.

Lo paranormal y los pseudo-misterios del espacio gozan habitualmente de patente de corso en los medios de comunicación; si no, no se puede explicar el crédito otorgado a un burdo fraude -último capítulo de la fraudulenta historia de Roswell- que en el verano de 1995 difundieron medios de todo el mundo y desató un enorme revuelo en torno a su naturaleza.

La filmación en la que se podía observar la “autopsia” a un ser extraterrestre presuntamente accidentado en el incidente de 1947 había sido comprada por un productor inglés, Ray Santilli, a un cámara retirado de la Fuerza Aérea norteamericana, contratado en su momento para rodar las imágenes. Luego habría robado la película escondiéndola en su casa durante décadas, tontería que a muchos probablemente no les llevó a sospechar de todo este asunto.

Las imágenes del film son tan nebulosas como todos los productos salidos de la fábrica de ovnilandia: medias verdades, gigantescas mentiras, nada de claridad, ruido ensordecedor y ni una sóla nuez, divisa de todos los investigadores de “enigmas” radiotelevisivos y de ocultistas “vibracionales” de todo a cien.

Las imágenes de la autopsia fueron contempladas por médicos especialistas en autopsias que aseguraron que el procedimiento seguido carece de rigor y profesionalidad. Además, el camarógrafo fue todo menos hábil, pues los primeros planos -que pondrían en evidencia aún más el fraude- son muy breves y desenfocados.

¿Quizá porque a escasos centímetros el látex canta demasiado? Asimismo, diversos técnicos en efectos especiales cinematográficos (Pinewood Studios, Londres; FX, Argentina) opinaron que es evidente que se trata de un fraude y de la imitación de un cuerpo humano: “están cuidados todos los detalles para que no se descubra que es un muñeco a ojos inexpertos”, confirmaron.

Como no podía ser menos, en España, el mismo año 1995, el novelista Javier Sierra publicó un libraco titulado Roswell: secreto de estado, compendio de falacias y de la retórica usual entre los escritores especializados en misterios de cosecha propia, todo ello convenientemente refutado con ironía en una excelente reseña de Luis R. González en Cuadernos de Ufología, nº 19-20 (www.anomalia.org).

Secretismos que rayan en lo ridículo, “testigos” no identificados, grandilocuencia de los autodenominados “investigadores del misterio”, descarado cinismo (que me perdonen los antiguos cínicos) por parte de los que han pretendido obtener rendimiento económico de toda esta infantil trama…

El misterio de Roswell no fueron los restos del globo, el inexistente comité presidido por Truman y las imágenes de la cutre-autopsia: el auténtico enigma es cómo pudo pasar un montón de “especulaciones, suposiciones, licencias periodísticas y falta de sentido crítico”, en palabras de Kal K. Korff, el mejor estudioso de le leyenda de Roswell (The Roswell UFO Crash: What They Don’t Want You to Know, Prometheus Books, 1997) por una historia verosímil.

Korff, tras más de una década de minuciosa revisión de todas las fuentes, propició – junto con Klass- el desmoronamiento de la historia del platillo de Roswell, destino natural de todos los enigmas y misterios.

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¿Chupacabras en Argentina?

Javierdeargentina Habla:

El fenómeno de los animales mutilados ha dado que hablar en toda América latina. A tal punto que cualquier animal muerto que aparezca en el campo debe haber sido parte del mismo fenómeno; lo que es seguro es que pasa a ser parte de una misma paranoia.

Año 2002. Argentina (sur de la provincia de Buenos Aires). Se denuncia la aparición de animales mutilados y desangrados. Nace la fiebre del chupacabras en Argentina.
Como consecuencia, se inicia una investigación del fenómeno, de la que participaron profesores míos (hasta nos dieron una clase en la universidad en el 2003 de la investigación llevada a cabo).

He aquí los resultados:

Grupo de Sanidad Animal – INTA EEA Balcarce

Julio 2002

Antecedentes
A partir del día 20 de Junio, el Servicio de Diagnóstico Veterinario Especializado (SDVE) realizó varias visitas a distintos establecimientos ubicados en los partidos de Coronel Dorrego, Tres Arroyos, Tandil, Necochea y Olavarría. El motivo fue la solicitud de asistencia hecha por veterinarios de la actividad privada por la aparición en todos ellos de animales aparentemente mutilados.

En el primer viaje de diagnóstico se visitó un establecimiento (E1) ubicado en la localidad de Aparicio, partido de Coronel Dorrego, donde se encontró un animal muerto, efectuándose la necropsia (N1) y toma de muestras. Posteriormente se concurrió a otro establecimiento (E2) ubicado en San Román, en el mismo partido, encontrándose 2 animales muertos ubicados en potreros distantes (N2 y N3). Se efectuó la necropsia de uno de ellos, obteniéndose muestras del restante. En el tercer establecimiento (E3), también ubicado en el partido de Cnel. Dorrego, se encontró un animal al que se le realizó la necropsia (N4).

El cuarto establecimiento al que se concurrió (E4) estaba ubicado en Cascallares, (partido de Tres Arroyos) donde había tres animales muertos en un radio de 500 metros. Debido al avanzado grado de autólisis no se efectuaron las necropsias (N5, N6 y N7) y sólo se tomaron muestras.

El día 25 de junio el personal del SDVE concurrió a 3 establecimientos, el primero (E5), ubicado en el paraje La Numancia, partido de Necochea, donde se estudió un animal ( N8 ) del que se obtuvieron muestras. El segundo establecimiento (E6) estaba ubicado en el partido de Olavarría; en este caso se efectuó la necropsia (N9) ya que el animal tenía pocas horas de muerto. El tercer establecimiento (E7) se encontraba ubicado en Napaleofú, partido de Tandil, en este caso también se efectuó la necropsia correspondiente (N10).

Mapa del sur de Buenos Aires con los lugares citados:

Informes de las necropsias


N1. El animal fue encontrado en decúbito lateral izquierdo. La rama derecha del hueso maxilar inferior y parte del superior, se hallaban expuestos sin restos de cuero ni tejido muscular (Foto 1). El corte de la piel efectuada en el maxilar superior era recto, neto, de color oscuro; en el maxilar inferior el corte comenzaba a la altura del labio inferior, extendiéndose hacia caudal, abarcando la totalidad de la rama, quedando expuestos los cartílagos hioides, los cuales fueron seccionados en la unión cartilaginosa. A la altura del cuello, sin presentar corte del cuero, se observó la ausencia completa del esófago y tráquea. En la región del ano y vulva se observó un orificio circular de aproximadamente 25 cm de diámetro de bordes netos (Foto 3).

Sistema digestivo: avanzado grado de autólisis, ausencia de la parte anterior de la lengua, del esófago, recto y ano.

Sistema respiratorio: avanzado grado de autólisis, ausencia de la tráquea hasta la entrada de la cavidad torácica observándose 3 cm de la misma.

Sistema nervioso: avanzado grado de autólisis.

Sistema reproductor: Ausencia de vulva, vagina, útero y pezones cortados a nivel de su inserción (Foto 2).

Organos de los sentidos: ausencia del ojo derecho y del pabellón auricular derecho completo, mientras que al izquierdo le había sido cortada su mitad superior (Foto 4).

FOTO 1:

FOTO 2:

FOTO 3:

FOTO 4:

N2. Las observaciones externas en zona de la cabeza coinciden con el animal anterior, ano, presencia del esfínter y una sección de 5 cm del recto. Se extrajeron muestras del SNC, el resto de los órganos estaba ausente.

N3. Grado de putrefacción avanzado, mas de 4 días de muerto.

N4. Las observaciones externas en zona de la cabeza coinciden con N1. El aparato reproductivo y el ano habían sido extraídos, sólo se observó el cérvix y un ovario, quedando expuesto el feto.

N5, N6, N7 y N8. Grado de putrefacción avanzado: más de 4 días de muertos. Todos estos animales presentaban lesiones similares a las descriptas anteriormente, solamente se tomaron muestras de piel.

N9. El animal fue encontrado en decúbito lateral izquierdo.

Sistema digestivo: la lengua se hallaba cortada a la altura del promontorio. Presencia de líquido en cavidad abdominal, grasa perirrenal digerida, cuajo con presencia de pequeños nódulos en la mucosa, lesiones parasitarias.

Sistema respiratorio: lóbulo diafragmático derecho con adherencias a la parrilla costal, duro al tacto, resumiendo pus al ser cortado y comprimido, aparente hepatización roja, que abarca el 60% de su superficie.

Sistema nervioso: avanzado grado de autólisis.

Órganos de los sentidos: ausencia del ojo derecho y parte superior del pabellón auricular derecho; el corte presentaba bordes irregulares. El hueso maxilar inferior y parte del superior, se hallaban expuestos sin restos de cuero ni tejido muscular. El corte de piel efectuado a nivel del maxilar superior era recto; sin embargo, una observación más detenida permitió observar claras irregularidades en su trayecto y sin cambios de coloración. En el maxilar inferior el corte del cuero comienza a la altura del labio inferior, extendiéndose hacia caudal.

N10. Las observaciones externas coinciden con los animales anteriores.

Informe laboratorio histopatología

La observación de cortes de piel y órganos cavitarios y del sistema nervioso central, permiten determinar sólo cambios histopatológicos asociados a la descomposición post morten sin implicancias de otro origen. No se observan cambios estructurales microscópicos en los cortes de piel que no estén asociados a la descomposición post morten normal que ocurre en todos los cadáveres.

Observaciones diarias de los cambios producidos en un cadáver
Con el fin de observar y documentar con mayor detalle los cambios producidos en un cadáver se realizó la observación diaria de un bovino muerto que fue ubicado el día 29 de junio en la Estación Experimental Agropecuaria Balcarce en un lugar alejado del movimiento de vehículos y personas. El bovino era un ternero macho Aberdeen Angus de aproximadamente 12 meses de edad sacrificado por razones humanitarias.

La depredación comenzó el día 30, con depredación en el maxilar inferior (Foto 5). El día 1° de julio fue depredado el ojo izquierdo (Foto 6), el 2 de julio se observó una lesión circular de 5 cm de diámetro, en la región inguinal ( Foto 7 y Foto 8 ) y el día 3 de julio fue depredado el ano (Foto 10). Este día, a sólo 4 días del comienzo de la observación, se pudieron observar cuevas de roedores y la senda que conducía desde éstas hasta el cadáver (Foto 9).

FOTO 5:

FOTO 6:

FOTO 7:

FOTO 8:

FOTO 9:

FOTO 10:

Conclusiones


La mayoría de los animales observados y estudiados presentaron avanzado grado de autólisis, lo que no permitió determinar su causa de muerte. La excepción fue el caso de un animal encontrado recientemente muerto (N9 del E6) en el que la causa de muerte fue una neumonía de causa infecciosa. En este animal se observó que los cortes de la piel no eran netos sino irregulares y con ausencia de la coloración observada en los animales con avanzado grado de autólisis.

En todos los casos se encontró materia fecal y huellas de depredadores, aves, roedores, zorros, sobre los cadáveres y/o en los alrededores del mismo. En la Foto 11, tomada de un caso natural, se observa una huella de un ave dejada sobre materia fecal bovina, con resto de pelos del animal depredado, situada cerca del mismo. En la Foto 12 se observa claramente materia fecal de aves sobre el cadáver.

En el seguimiento diario del cadáver los patrones de las alteraciones no fueron exactamente iguales a las observadas en los animales evaluados en los establecimientos visitados. A pesar de algunas diferencias, es posible inferir que tales alteraciones se deban probablemente a varios animales silvestres (peludos, zorros, caranchos, gaviotones, chimangos y roedores) que normalmente depredan cadáveres bovinos.

Adicionalmente, otras observaciones recogidas conjuntamente con la Facultad de Ciencias Veterinarias de Tandil mostraron:

la ausencia de radiación en los cadáveres
ausencia de tranquilizantes en hígado y líquido cefalorraquídeo
ausencia de señales de cauterización en los cortes
presencia de roedores predadores dentro de los cadáveres
ausencia de rastros de sangre propios del sacrificio de un animal por desangrado
ausencia de rastros de sangre a lo largo de los aparentes cortes
Este conjunto de datos permite concluir que los cortes y la ausencia de órganos internos, orejas y pezones se deben a la acción de predadores propios de la región.

Los últimos dos inviernos fueron benignos y muy húmedos lo que favoreció el desarrollo de la población de la fauna regional (aves, roedores, algunos carnívoros, etc.). Por otra parte, es de tener en cuenta que en las semanas en las que se observaron los casos descriptos, se presentaron condiciones climáticas muy desfavorables en la región sudeste (heladas continuas y días muy fríos) que actuaron como factor desencadenante de la muerte de animales debilitados por otras razones (parásitos gastrointestinales, deficiencias minerales, enfermedades metabólicas, hiponutrición)

FOTO 11:

FOTO 12:

CONCLUSIONES FINALES:
Ya lo dije alguna vez: en Argentina hay…
-Zorros
-Peludos
-Zorrinos
-Caranchos
-Chimangos
-Perros cimarrones
-Comadrejas
-Moscas
-Multitud de descomponedores
-Hasta lagartos overos

-PERO NO HAY CHUPACABRAS.

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Sociedad de la niebla